domingo, 30 de marzo de 2014

EL EXPERIMENTO FILADELFIA Y EL MITO DE ALLENDE





El experimento Filadelfia fue sin duda uno de los estandartes más representativos y sugerentes de mundo del misterio en el Siglo XX. No en vano, decenas de libros, centenares de artículos, documentales y hasta películas se ocuparon de reflejar los supuestos y extraordinarios sucesos ocurridos a un buque de la armada norteamericana.
Varios investigadores informaron  que en 1943 durante un proyecto secreto de la Marina un barco fue teletransportado, instantáneamente, con toda su tripulación de un lugar a otro. Pero lo que pocos conocen es que ésta asombrosa historia comenzó a fraguarse a los “márgenes” de un singular libro de OVNIs con unas misteriosas notas manuscritas
Esta es la verdadera historia del Experimento Filadelfia…






A finales de julio o principios de agosto de 1955 la oficina de Investigación Naval de la Marina estadounidense, la ONR, con sede en Washington, recibe un extraño envío de correos. Se trata de un sobre marrón dirigido al Almirante Frederick N. Furth, donde tan sólo se garabatea una frase en su anverso, “Felices Pascuas”. En el interior se esconde un pequeño libro de bolsillo,“The Case for the UFOS” (1954) de Morris K. Jessup. El Mayor Darrel L. Ritter, que ha abierto la correspondencia, se queda perplejo al observar que la obra se halla repleta de anotaciones manuscritas y subrayados en casi todas sus páginas. Posteriormente, el Mayor Darrel mostró el insólito envío al comandante George W. Hoover (Jefe de Proyectos Especiales de la Oficina de Investigación Naval), y al capitán Sidney Sherby, un recién llegado a la ONR, que comenzaron a revisar las notas. El autor o autores de dichas anotaciones parecían tener mucho conocimiento sobre el enigma de los platillos volantes. Aunque muchas de dichas informaciones son incomprensibles por su insólita sintaxis, lo que más llamó la atención de los militares fueron unas misteriosas referencias a un supuesto experimento secreto de la Marina estadounidense llevado a cabo en el año 1943. Los anónimos responsables de los comentarios en el libro de Jessup se referían  al asunto de la siguiente forma en varias ocasiones: “Teoría del campo Unificado de Einstein a través de todas las materias y en todo el conjunto del Universo intergaláctico. U.S. experimenta una parte de ella con bastante resultado (…) La Marina de los Estados Unidos experimenta con campos de fuerza. 1943 OCT. Producen invisibilidad de la tripulación y el buque con resultados temibles. Tan aterrador es que detienen la investigación (…) La razón de la rectificación de Einstein de su teoría del campo unificado. La marina de EE.UU. experimenta en buque invisibilidad (sic)1943. Los resultados de este proceso son desinformados tal que parecía mostrar la corrección de su "razón" para la rectificación”.

El comandante G. W. Hoover en un fotografía de la época. 
.


Poca información pudieron extraer del anónimo remitente, salvo por el matasellos del sobre que indicaba que había sido remitido desde Seminole (Texas). Tras más de un año del envío, los militares decidieron dar un nuevo paso en su investigación sobre el enigmático libro y el/los autor/res de las intrigantes anotaciones.
En la primavera de 1957, 18 meses después de recibir el extraño “paquete”, el autor del libro, Morris K. Jessup, es invitado a viajar a Washington y acudir a las dependencias de la ONR. Charles Berlizt y William Moore en su libro “El Misterio de Filadelfia” (1979), narran el encuentro entre Jessup y los oficiales Hoover y Sherby: “Este libro nos fue enviado por correo anónimamente –explicó uno de los oficiales-, Al parecer fue leído por tres personas por lo menos (suposición errónea, sugerida por el empleo de tres colores de tinta y por la redacción de algunas de las anotaciones en forma de dialogo. Al parecer parece haber sido un solo anotador).  Repáselo, Mr. Jessup y díganos si tiene ideas de quien puede ser el autor de estos comentarios”.
Jessup contempló detenidamente su libro repleto de extrañas anotaciones a los márgenes y recordó haber visto antes, al menos, uno de los tipos de letra que contenía la obra. Pero sobre todo recordaba haber leído con anterioridad el supuesto asunto del experimento de la Marina. Así informó a los militares que, poco tiempo después de la edición rústica de su libro, en el otoño de 1954, probablemente a mediados de octubre, había recibido una extraña misiva de un tipo llamado Carlos Miguel Allende escrita también en varios colores. “Era una carta con matasellos de Pensilvania -referían Berlitz y Moore en su obra- escrita en una lengua desigual y enrevesada, varios tipos y colores de lápiz y tinta y un estilo rarísimo, con mayúsculas y signos de puntación repartidos al azar, gran profusión de faltas de ortografía y una sintaxis muy original. Frases enteras aparecían subrayadas en tintas de varios colores”.

En las oficinas de la ONR recibieron el libro de Jessup abarrotado de enigmáticas anotaciones




Pese a lo aparentemente descabellado de algunas afirmaciones de Allende, el contenido fue lo suficiente sugerente o atractivo, como para que Jessup contestara a su extravagante informante. Berlitz y Moore describían el contenido de esta primera carta, que extravió Jessup , y que evidentemente nunca fue reproducida de forma textual; “Su autor estaba especialmente interesado en algunas alusiones de Jessup a la fuerza de la levitación (es decir, al desafío de la gravedad para el levantamiento de objetos pesados) que era de suponer conocían los antiguos y se extendía luego en comentarios acerca de la teoría de Jessup, de que había sido utilizada en la construcción de las antiguas edificaciones, teoría que le parecía esencialmente correcta. Es más, según el firmante de la carta, la fuerza de levitación, no sólo era científicamente posible sino que en tiempos había sido un proceso conocido aquí en la tierra”.
Sin embargo, los miembros de la ONR si pudieron examinar con asombro otras cartas del misterioso Carlos M. Allende que obraban en poder de Jessup. La segunda misiva fue enviada el 13 de enero de 1956 y en ella se describía, de una forma un tanto peculiar y pintoresca, pero con mayor detalle que en las notas del libro, los supuestos resultados de un experimento secreto de la marina. La leyenda del experimento Filadelfia comenzaba a gestarse…


.
LAS CARTAS DE ALLENDE
Morris Ketchum Jessup era un investigador atípico. "Había sido maestro de astronomía y matemáticas en las universidades de Michigan y Drake - escribía Vicent Gaddis en su mítica obra Horizontes Invisibles- (…) Después de recibir su doctorado en astrofísica, construyó y manejó el telescopio de refracción más grande del Hemisferio Meridional, en Sudáfrica, para la Universidad de Michigan. Allí, su programa de investigación dio por resultado el descubrimiento de numerosas estrellas dobles, catalogadas ahora por la Real Sociedad Astronómica.
Luego estudio las fuentes de hule crudo, a 10 largo de las fuentes del Amazonas, para el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. Entonces, su interés se volvió hacia las exploraciones y participo en estudios arqueológicos de ruinas mayas, para el Instituto Carnegie de Washington, en las selvas de America Central. También intervino en exploraciones independientes de los restos incas en Perú y de culturas primitivas en la altiplanicie de México. El libro de Jessup, The Case for the UFO's, examino los fenómenos más misteriosos en los campos de la astronomía, la meteorología y la historia de estas ciencias, lo mismo que los problemás del viaje espacial. Creyó que el empleo de cohetes limitaba las distancias que podíamos alcanzar y que el hombre tendría que descubrir la naturaleza y la aplicación de la gravedad antes de poder navegar en el espacio exterior". Así mismo Jessup fue un pionero en la creencia de que algunos restos de civilizaciones antiguas eran una prueba de contactos extraterrestres en tiempos remotos. 

Morris K. Jessup se sintió profundamente intrigado por supuesto el interés de la Marina en su libro anotado



Pero sin duda la recepción de las cartas de Allende marcaría un antes y un después en la trayectoria de Jessup, e incluso algunos autores no dudan en señalar que sería el detonante de su trágico final...
El 13 de enero de 1956, Morris K. Jessup recibía la segunda misiva sin conocer en esos momentos la trascendencia de la misma:


Carlos Miguel Allende
R.D. No.1 Box 223
New Kensington, Penn.


“Estimado Mr. Jessup:
Su invocación al Público para que se movilice en Mása cerca de sus Representantes y así ejerza suficiente presión en los lugares pertinentes en los que pueda promulgarse una Ley que exija la Investigación de la Teoría del Campo Unificado del doctor Albert Einstein (1925-27). No es en modo alguno necesaria. Tal vez le interese saber que no fueron las Matemáticas sino las Humanísticas las que indujeron al Buen Doctor a su retractación.
Sus cálculos posteriores, hechos estrictamente para su propia ilustración y distracción, sobre ciclos de Civilización y Progreso Humano comparado con el Desarrollo del Carácter del Hombre en General, le horrorizaron. Por eso ahora se afirma que su Teoría esta «incompleta».
El doctor B. Russell afirma en privado que esta completa. Dice también que el Hombre no esta Preparado para Ella ni lo estará hasta después de la Tercera Guerra Mundial. No obstante, se han utilizado «Resultados» obtenidos por mi Amigo el doctor Franklin Reno. Estos fueron una comprobación de Esa Teoría, con Vistas a su utilización, de ser factible, en breve plazo. Hubo Buenos Resultados, dentro de lo que cabe esperar de una Comprobación Matemática y de un «Resultado» físico. NO OBSTANTE, LA MARINA TIENE MIEDO DE UTILIZAR ESTE RESULTADO. El Resultado era y sigue siendo la Prueba de que la Teoría del Campo Unificado es correcta en cierta medida. Más allá de esa cierta medida, Nadie que tenga sentido común se atreverá  a ir. Lamento haberle desorientado con mi anterior Misiva. Desde luego, esa Levitación se ha realizado, tal como se describe. (…)  ¡Si, si! El «resultado» fue la completa invisibilidad de un barco, tipo destructor, con toda su tripulación Mientras Navegaba (oct. 1943). El Campo surtió efecto en una zona esférica achatada por los polos, de una extensión de unos noventa metros (Más o Menos, debido a la Latitud y posición Lunar) desde cada lado del barco. Todas Personas que se encontraban Dentro de la esfera asumían una forma difusa, pero veían a las personas que estaban a bordo del barco con la misma apariencia aunque como si caminaran en el vacío. Los que estaban fuera de la esfera no veían nada, salvo la forma del casco del Barco nítidamente marcada en el agua, desde luego SIEMPRE QUE la persona estuviera lo bastante cerca, en las inmediaciones del campo. ¿Por que contárselo Ahora? Muy sencillo: si Usted decide volverse loco entonces revela esta información. La mitad de los oficiales y de la tripulación del Barco están ahora locos de remate. Unos cuantos todavía se encuentran recluidos en ciertas zonas en las que pueden recibir asistencia Científica cuando se quedan «En Blanco» o «En blanco» y «Encallados». Quedar En Blanco no ES ni mucho menos algo desagradable para Marinos animados de Sana Curiosidad. Pero quedar «Encallado» si lo es, de tal modo que ellos lo llaman «VIAJE INFERNAL». El Hombre afectado no puede moverse por si mismo a menos que dos o más de los que están dentro del campo vayan y lo toquen rápidamente, antes de que se «Congele». Cuando un Hombre se Congela, Su situación Debe Marcarse cuidadosamente y entonces se desconecta el Campo. Todos menos el Hombre «Congelado» pueden Moverse, reasumir una aparente Solidez. Luego, el Miembro más Nuevo de la tripulación debe acercarse al Lugar en el que encontrara el rostro o partes del cuerpo del Hombre «Congelado» que no estén cubiertas por el uniforme. A veces, Se tarda solo una hora o cosa así, otras Veces, toda la Noche y el Día y Más y una vez se tardó seis meses en «Descongelar» al Hombre. Esta «Ultracongelación» no fue psicológica. Es Resultado de un hipercampo que se crea dentro del campo del Cuerpo, estando conectado el campo de «chamuscado» y ello durante mucho tiempo o cuando se trata de un Veterano.
Tuvo que construirse un Aparato muy complicado, para «Descongelar» a los «Ultracongelados». Generalmente, un «Ultracongelado» se vuelve loco, pero loco DE ATAR, si la «congelación excede de un día según nuestra Medida del Tiempo.
Y hablo del TIEMPO porque los «Ultracongelados» no siente el Tiempo como Nosotros. Son como personas semicomatosas, que viven, respiran, Miran y sienten pero son totalmente insensibles a Tantas Otras Cosas que constituyen por si mismás un «Submundo». Un Hombre en Congelación normal es consciente del Tiempo, a veces, con gran Sensibilidad. Pero no lo siente como usted o como yo. Como le digo, el Primer «Ultracongelado» tardó 6 meses en reaccionar. Y se gastaron más de 5 millones de Dólares en equipo Electrónico y un atracadero especial para el barco. Si en las inmediaciones del Centro Naval de Filadelfia ve usted a un grupo de Marineros que ponen las Manos sobre un individuo o las extienden «en el aire» observe los dedos y apéndices del HOMBRE AFECTADO. Si le parece que Tremolan como en un Espejismo causado por el Calor, corra a ponerle las Manos encima, porque ese Hombre es uno de los Más Desesperados del Mundo. Ninguno de esos Hombres desea volver a hacerse invisible. No creo que sea necesario decir Mucho Más sobre Por Que el Hombre no esta Preparado para trabajar con el Campo de Energía, ¿eh?
A esos Hombres les oirá decir frases como: «Ser pillado por la Corriente», «Pillado en un aprieto», «Quedar encallado en el lodo» o «IRSE DE PRISA». Estas expresiones se refieren a algunos de los efectos de los trabajos en el Campo de Energía que se presentan Décadas después. «Ser pillado por la corriente» describe exactamente la sensación de «Quedar encallado en el lodo» que experimenta el hombre al ser «ultracongelado» o «congelado» sencillamente, cualquiera de los dos cas os. «Ser pillado en un aprieto» puede referirse a lo que un Hombre siente Brevemente cuando va a «Quedarse en Blanco» sin darse cuenta, es decir, hacerse invisible o cuando es «Congelado» o «Ultracongelado».
Ya son muy pocos los Hombres que quedan de la Tripulación original del D.E., señor. La mayoría se volvieron locos uno salió andando por la pared de su casa, a la vista de su Esposa e Hijo y otros dos (NO VOLVIERON A SER VISTOS) dos «Entraron» en «La Llama», es decir, que se «congelaron» y ardieron mientras llevaban brújulas sencillas de barco pequeño, un Hombre llevaba la brújula y Ardió, el otro acudió a la «Imposición de Manos» por estar más cerca, pero también empezó a arder. ARDIERON DURANTE 18 DIAS. La confianza en la «Imposición de Manos» se desvaneció cuando esto Sucedió y los hombres se volvían locos. El experimento fue un Éxito Total. Los Hombres fueron Un Fracaso Total. 
Busque en los Periódicos de Filadelfia un pequeño párrafo (mitad superior de la pagina en el interior del diario, cerca del ultimo tercio, 1944-46, primavera, otoño o invierno, NO verano) de un articulo que describe la conducta de los marineros después del primer Viaje. Destrozaron un local, "Cafetín" o "Cervecería" del Centro Naval, causando tal espanto alas Camareras que no decían sino incoherencias y el que les preguntaba no creyó lo que le decían y apuntó: "Sólo he puesto lo que he oído y las Tías estaban atontadas, conque lo único que he sacado es un cuento "De miedo"..

Una de las pocas fotos que circularon del misterioso Carl M. Allende, obtenida durante una visita a las oficinas de APRO.




Compruebe tripulación barco observador, «Líneas Matson» barco Liberty, en Norfolk (QUIZA la Compañía tenga Diario de A Bordo de aquel Viaje o quizá lo tenga la Guardia Costera) El vapor Andrew Furuseth, primer contramaestre Mowsely (Obtendré nombre del Capitán Más Adelante) (El Diario de A Bordo lleva nombres de la Tripulación) Uno de la tripulación era Richard Price o «Splicey» Price quizá recuerde otros Nombres de Tripulantes (La Guardia Costera tiene fichas de Marineros y ha expedido «Papeles») El señor Price tenia 18 o 19 años en octubre de 1943 y vive o vivía entonces en casa de su Familia, en Roanoke, Virginia, una población pequeña, con una Guía de teléfonos pequeña. Estos Hombres fueron Testigos, los Hombres de esta tripulación, «Connally de Nueva Inglaterra» (Boston) pudo haberlo visto, pero lo dudo. (Tal vez el nombre no se escribía así) el, lo vio. Le pido que haga esta pequeña Averiguación y querrá haberse mordido la lengua cuando Recuerde lo que usted «ha apelado que sea Hecha la Ley»

Irrespetuosamente, Carl M. Allen P.S. Lo ayudare más si me dice como. (Z416175)

Al poco tiempo recibe otra carta completando la inforación de la anterior misiva: 

Notas agregadas y correspondientes a la Misiva. (Acuda al vicealmirante Rawson Bennett para comprobación de la presente info. Jefe de Investigación Naval. En ultima instancia, puede ofrecerle a usted un empleo.)
Hablando fría y analíticamente, sin los Alaridos que se dan en la Carta que acompaña a la presente, le diré lo que sigue, con toda honradez y respeto para Usted y la Ciencia. (1) La Marina No sabia que los hombres podían hacerse invisibles NO ESTANDO A BORDO DEL BARCO Y BAJO LA INFLUENCIA DEL CAMPO. (2) La Marina No sabia que Morirían Hombres por extraños efectos del HIPER «Campo» dentro o cerca del «Campo». (3) Además, ni siquiera ahora saben por que ocurrió y no están seguros de que el «C» dentro del «C» es la causa. En resumidas cuentas, la Bomba Atómica no mato a los experimentadores y por eso los experimentos continuaron, pero al fin uno o dos murieron accidentalmente. Pero se sabia Por Que habían muerto. Yo «tengo la impresión» que algo de aquella brújula de barco pequeño «disparó» las llamás. No tengo pruebas, pero la Marina Tampoco. (4) LO QUE ES PEOR Y aun No se ha Dicho, es que cuando uno o dos de los Hombres, visibles dentro del campo para todos los demás se desvanecieron no se encontró nada de ellos ni con el campo conectado ni desconectado, SE HABIAN IDO. Entonces crecieron los Temores. (5) Peor aun, cuando un hombre aparentemente visible se fue atravesando la pared de su casa Y NUNCA MÁS SE SUPO DE EL a pesar de que todos buscaron detenidamente su Casa y zona contigua, con un generador portátil de Campo. Había tanto, tanto Temor que la Suma total era más de lo  que podían afrontar aquellos Hombres o los Hombres que trabajaban en los Experimentos.
Quiero decir también que de algún modo el Barco Experimental Desapareció de su Muelle de Filadelfia y apareció Pocos Minutos Después en otro Muelle de Norfolk, Newport News, zona de Portsmouth. Este lugar fue claramente identificado PERO en seguida el barco Desapareció y Volvió a su Muelle de Filadelfia en cuestión de Pocos Minutos o Menos. Esto salió en los periódicos Pero he olvidado en que periódico lo leí o Cuando ocurrió. Probablemente, cuando los experimentos ya estaban adelantados. Quizá fue en 1946 cuando se abandonaron los Experimentos no lo  Se con Seguridad.
Para la Marina todo este asunto resulto tan Poco Práctico debido a los Devastadores efectos Morales que fueron de tal magnitud que el buen manejo del Barco quedo drásticamente impedido y después del hecho se vio que incluso el simple manejo de cualquier barco era imposible. En suma, la Ignorancia de esta cosa alimentó Tales Terrores que al Nivel de las operaciones previstas, con los conocimientos entonces disponibles 'se considero imposible, Inviable y Horrible.
(…) La Marina utilizó el Material Humano que tenia más a mano. Sin pensar ni poco ni mucho en el carácter y Persona del Material. Si se tiene cuidado, Mucho Cuidado, en la selección del Barco, oficiales y tripulación Y se hace un Cuidadoso Adiestramiento, además de ejercer una cuidadosa vigilancia de los artículos como anillos, relojes, pulseras de identificación, hebillas de cinturón. Y ESPECIALMENTE los efectos de las botas con chapas y clavos, creo que se conseguirá disipar un poco la ignorancia temerosa que rodea este Proyecto. Los Archivos de la CASA del Servicio Marítimo de los Estados Unidos en Norfolk, Va (para marinos graduados en sus Escuelas) revelaran Quien estaba destinado al S.S. Andrew Furuseth a últimos de set. u oct. de 1943. Recuerdo claramente a otro observador que estaba a mi lado mientras se hacían las pruebas. Era de Nueva Inglaterra, Pelo Rizado Castaño Claro, ojos azules, No recuerdo Nombre. Usted vera si hay que seguir con Esto pero escribo esperando que Si.


Atentamente, Carl M. Allen.


La tercera carta tiene fecha del 25 de Mayo 1956;

Carlos M. Allende RFR 1 Box 223
New Kensington, Pa.
Apreciado Mr. Jessup: 

Al regresar de uno de mis largos viajes por el país, encuentro su postal. Me pide usted que le escriba "inmediatamente", por lo que, después de la debida reflexión, he decidido hacerlo así. Me pide usted algo que equivale a la prueba positiva de lo que solo podría obtenerse con unos dispositivos iguales a los que produjeron "Este fenómeno". Por lo menos, si yo fuera de disposición científica, supongo que, de sentir Curiosidad por algo que ha sido realizado por una teoría que fue desechada (1927) por incompleta, estoy seguro de que yo tendría mis dudas y tendría que ver en funcionamiento esos dispositivos que produjeron tan curiosa acción o influencia reciproca entre Energías y Campos y su resultado Mr. Jessup, yo NUNCA podría satisfacer semejante petición. La razón es que no podría. Ni podría tampoco el departamento de Investigación de la Marina. (Que entonces estaba bajo el mando del actual jefazo de la Marina, Burke) permitir que se supiera que se había autorizado algo semejante. Porque si se permitió el experimento fue por la Curiosidad, el Interés y la investigación de Burke. (…) Yo puedo servirle de positiva ayuda, pero para ello necesitaríamos un hipnotizador, pentatol sodico, una grabadora y una excelente mecanógrafa.
Los muelles de Filadelfia donde supuestamente tuvo lugar el experimento sobre el barco de la Marina



Como usted sabe, el que esta hipnotizado no puede Mentir y el que esta hipnotizado y al mismo tiempo se le inyecta «Suero de la Verdad» como se dice vulgarmente NO PODRIA MENTIR EN ABSOLUTO. Además ASI mi memoria podría recordar cosas con todo detalle, cosas que mi mente no recuerda en absoluto o recuerda sólo vagamente, por lo que seria muy conveniente utilizar el hipnotismo. Así podría recordar no sólo nombres COMPLETOS sino también direcciones y números de teléfono Y quizás hasta los números de los marineros con los que estuve embarcado o a los que trate. Y podría también, por ser un Dialéctico bastante bueno, hablar exactamente como hablaban aquellos testigos e imitar o ilustrar sus modismos y hábitos mentales, y así sus psicólogos podrían planear POR ADELANTADO el método más seguro para tratar con ellos. Yo NO podría hacer esto con alguien al que no hubiera observado durante mucho tiempo y con aquellos hombres yo viví durante 6 meses, por lo que ha de obtener usted resultados más que buenos. La mente NO olvida, no olvida, Como usted sabrá. Por ello le sugiero que haga la prueba Conmigo, pero también que me utilice para ilustrar los modismos y los hábitos mentales porque el Fin de inducir a estos Hombres a ponerse a su disposición (HIPNÓTICAMENTE O MEDIANTE EL SUERO DE LA VERDAD) es algo que podría tener Mucho Mayor impacto, debido a la correlación de experiencias recordadas hipnóticamente por Hombres que no se han visto ni se han escrito desde hace casi DIEZ anos. Así, con estos Hombres de Testigos prestando un testimonio irrefutable, creo que si se pudiera presentar estas pruebas No a la Marina, sino alas Fuerzas Aéreas (por ejemplo, al Jefe de Investigación) habría un gran revuelo o un sereno y decidido esfuerzo para realizar CON SEGURIDAD «aquello» que la Marina no pudo conseguir. (…) CREO QUE POSTERIORES EXPERIMENTOS HUBIERAN PERMITIDO EL TRANSPORTE CONTROLADO DE GRANDES TONELAJES A VELOCIDADES ULTRARRAPIDAS A UN PUNTO DETERMINADO EN EL INSTANTE EN QUE SE DESEE mediante el empleo de una zona cubierta por: (1) dichas cargas y (2) dicho «Campo» que podría hacer que los objetos, barcos o partes de los mismos (TAMBIEN SE TRANSPORTO A LOS HOMBRES) se trasladaran a otro punto. Accidentalmente y para consternación de la Marina ESTO HA SUCEDIDO A TODO UN BARCO, CON SU TRIPULACION. Yo leí esto y leí también LAS ACTIVIDADES DE LOS TRIPULANTES FUERA DE LA BASE, AUSENTES SIN PERMISO que en aquellos momentos eran invisibles en un. PERIODICO de Filadelfia. En EST ADO DE NARCOHIPNOSIS PODRJA DIVULGAR EL NOMBRE, FECHA, SECCION Y NVMERO DE LA PAGINA de aquel Periódico y del otro. Así estos periódicos «Morgue» divulgaran PRUEBAS MÁS POSITIVAS YA PUBLICADAS de este experimento. El Nombre del PERIODISTA que escépticamente cubrió la noticia (DE ATAQUE AL BAR-RESTAURANTE MIENTRAS ERAN INVISIBLES Y DE LA SUBITA MARCHA DE LA TRIPULACION DEL BARCO SIN PERMISO) Y QUE ENTRE VISTO a las Camareras podría encontrarse y su testimonio y el de las camareras ser agregado al expediente. Una vez sobre esta pista, creo que podrá usted descubrir MUCHAS MÁS PRUEBAS para revelar este ... (¿como lo llamaría usted ... ESCANDALO, DESCUBRIMIENTO?) (...) Espero que estudie este plan. De otro modo no podrá avanzar. Desde luego, creo que necesitara usted a un Hombre que pueda conseguir que la gente desee divertirse haciendo el experimento del hipnotismo, un hombre que pueda conseguir que vayan a su Demostración y convencerlos de que le ayuden por el «Honor», por hacerle un favor, por formar parte del espectáculo o por una pequeña cantidad. Tendría que ser un Hombre de mucha habilidad para fabricar una historia plausible en el momento en que atrapara a la persona a la que fuera a tratar. Uno de sus primeros requisitos debería ser el arte de hacer creer a la gente una absoluta mentira (Ejem). Si, habría que preparar bien algunos subterfugios. EL FIN ULTIMO SERA UNA VERDAD DEMÁSIADO ENORME, DEMÁSIADO FANTASTICA PARA NO SER DICHA. UNA VERDAD BIEN FUNDADA RESPALDADA POR PRUEBAS POSITIV AS. Y MERIDIANAS. Me gustaría saber dónde viven AHORA estos Marineros. Es sabido que hay personas que EN ESTADO HIPNOTICO pueden decir el nombre y la dirección de alguien AUNQUE NO LO CONOZCAN NI LO HAYAN VISTO. Estas personas tienen en su composición un factor PSI muy alto que puede ser intensificado bajo presión o que generalmente es intensificado por el miedo. También puede ser intensificado por el Hipnotismo, de manera que es como abrir la Enciclopedia Británica. Aunque el asalto al BAR-RESTAURANTE fue hecho por hombres invisibles o casi invisibles, ellos PODÍAN VERSE UNOS A OTROS, por lo que tuvieron que pronunciarse NOMBRES, apellidos o motes. Un repaso de los REGISTROS de los Dispensarios de la Base Naval, hospitales o comisarías del día en que ocurrió el asalto al Bar-Restaurante puede revelar los NOMBRES EXACTOS DE AQUELLOS HOMBRES, SUS NUMEROS DE SERIE Y ASI OBTENER LA INFORMACION DE DONDE ESTAN AHORA Y con hábiles «Manipulaciones» de los que están aun aquí, EL NOMBRE DEL LUGAR donde se encuentran ahora.
¿LE GUSTARÍA HABLAR REALMENTE CON UN HOMBRE (o varios DE LOS HOMBRES) QUE UN DIA FUE UN SER HUMANO INVISIBLE? PODRIA HACERSE INVISIBLE DELANTE DE SUS OJOS SOLO CON DESCONECTAR  SU APARATO. Bien, todas estas absurdas estupideces serán necesarias solo para conseguir eso, Hipnotizador-Psicólogo y demás. Quizás lo que yo le sugiero le parezca excesivamente minucioso y metódico pero, por lo que a mi se refiere, no me importa que me hipnoticen y siento también una curiosidad irresistible por todo este asunto. Quiero tirar de la manta. Mis motivos son sencillamente conseguir que se siga trabajando en esta «Teoría del Campo».
Yo soy un astrónomo, Mr. Jessup. No lo oculto, ni tampoco lo que pienso de que DEBIDAMENTE TRATADO, ES DECIR, PRESENTADO AL PÚBLICO Y A LA CIENCIA DE LA DEBIDA FORMA PSICOLOGICAMENTE EFICAZ, estoy seguro de que el Hombre ira adonde pueda ir: a las estrellas, con la forma de transporte que la Marina descubrió accidentalmente (con gran nerviosismo) cuando su BARCO EXPERIMENTAL se largo para aparecer un minuto después a cientos de millas marinas en otro de sus atracaderos, en la zona de la bahía de Chesapeake. Lo leí en otro periódico y solo en estado de hipnosis puede uno recordar todos los detalles de que periódico, fecha, etcétera, ¿comprende? Ya. Tal vez la Marina haya utilizado este accidente de transporte para construir los OVNIS que tanto le interesan a usted. Es un adelanto lógico desde cualquier punto de vista. ¿Que opina usted?

Muy respetuosamente CARL ALLEN



Carlos M. Allende, en las dos primeras cartas explica, con su inconfundible y peculiar gramática, que la Marina realizó un experimento de invisibilidad sobre un destructor aplicando para ello la Teoría del Campo Unificado de Albert Einstein. Menciona a un misterioso Dr. Franklin Reno como uno de los científicos asesores del proyecto secreto. Aunque no especifica claramente si los propósitos de la Marina era provocar la invisibilidad del barco o la teletransportación.


La publicación del libro de Berlitz y Moore sobre el experimento Filadelfia elevó la popularidad del incidente hasta límites insospechados...

 
Pese a ello, según se desprende de las cartas de Allende consiguieron que un buque desapareciera de los muelles de Filadelfia y reapareciera en pocos minutos en el muelle de Norfolk (Virginia) que se halla a unos 500 kilómetros, para volver de nuevo a su embarcadero originario. Aunque parecía un éxito, los resultados no fueron los esperados. En su reaparición algunos tripulantes del barco se fusionaron con la embarcación produciendo imágenes dantescas y grotescas. Otros marineros sufrieron graves secuelas tras su participación en el experimento. Hubo episodios de locura entre varios tripulantes. Semanas después, algunos miembros de la tripulación se "congelaban" súbitamente, permaneciendo inmóviles durante días, incluso varios meses. Otros, simplemente desaparecían de repente o incluso llegaban a atravesar las paredes ante los atónita mirada de sus familiares. Allende indica que algunos marineros ardían por completo. En las cartas se informa que la Marina ideó, para atenuar las terribles secuelas, un equipo electrónico y un embarcadero especial para el buque que costó más de 5 millones de dólares. En resumen Allende decía que el "experimento fue un éxito total. Los hombres fueron un fracaso total".
Carlos M. Allende también aportaba una posible pista sobre los increíbles hechos. En las misivas advierte a Jessup que varios tripulantes implicados en el experimento provocaron un altercado en un bar de Filadelfia y que, durante una reyerta, algunos de estos marineros desaparecieron ante la sorpresa y estupefacción de los presentes. La noticia fue recogida por un periódico de la ciudad. Pero no sería la única prueba del incidente que reposa en las hemerotecas de Filadelfia. Según Allende existe otro reporte donde se informaba de la súbita e inexplicable aparición de un buque en el muelle de Norfolk.
Pero aún había más datos que podían ser cotejados. Allende explica que presenció el experimento desde el vapor Andrew Furuseth, que según se desprende de las cartas había ejercido de "barco observador". También nombra a varias personas que estaban junto a él cuando presenció la aparición del buque.
En la tercera misiva Allende se ofrece a ser sometido a hipnosis y al “suero de la verdad”, para demostrar la autenticidad de sus afirmaciones e insiste a Jessup para que localice el recorte de prensa que narraba el incidente de la taberna.
Pero ¿quién era el misterioso Carlos Miguel Allende que decía conocer  tanta información sobre un extraordinario y secreto experimento de la Marina?...
Antes de indagar en esta vital cuestión, detallaremos los pormenores de otro no menos enigmático y transcendental elemento de la enrevesada historia del experimento Filadelfia…



LA EDICION VARO
Volvamos a las oficinas de la ONR. Hoover  y Sherby estaban convencidos que las anotaciones manuscritas de aquel libro eran muy relevantes y que podían contener información novedosa sobre el enigma de los platillos volantes. Por ello, encargaron a la empresa “VARO Manufacturing Company” que realizaran varias copias del libro de Jessup en las que se incluirían también las cartas de Allende. “El trabajo de reproducción del libro por el lento y laborioso proceso de mecanografiarlo completo con las notas en mimeógrafo (era una época anterior a las copias Xerox) y posteriormente multicopiar los clisés en dos colores (el texto negro y las notas y subrayados en rojo) y en papel corrió a cargo de la VARO de Texas, una empresa de la Era Espacial; que recibía muchos contratos de la investigación militar” explican Berlitz y Moore. No se conoce el número exacto de reproducciones que se hicieron del libro de Jessup, ya que algunos autores indican que fueron 125 y otros investigadores más cautos señalan que se imprimieron entre 15 y 25 ejemplares. La intención de los oficiales de la ONR era distribuirlos entre diversas autoridades militares para que conocieran e investigaran el asunto. También se entregaron 3 copias a Jessup.

La famosa Edición VARO ha llegado hasta nuestros dias en varias reimpresiones. Ejemplar propiedad el autor del reportaje.



En la introducción de la Edición VARO, Hoowe y Sherby dejan patente sus creencias particulares sobre el asunto:  "Las anotaciones que implican un conocimiento íntimo de los Objetos Voladores No Identificados, sus medios de movimiento, su origen, antecedentes, historia y costumbres de los seres que los ocupan, proporcionan un tema interesante para la investigación. Dichas anotaciones se encontraron en un ejemplar de la edición en rústica de Case for the UFOS, de M. K. Jessup. Por la importancia que damos a la posibilidad de descubrir indicios relativos a la naturaleza de la "gravedad", no debe pasarse por alto ningún renglón, por dudoso que parezca, desde el punto de vista de la clásica.

Del inicial estudio de las anotaciones, los oficiales de la ONR, deducen la supuesta participación de tres personas en la elaboración de las notas, ya que incluso parecen conversar y corregirse entre ellas:
“Parece ser que estas notas fueron escritas por tres personas. El empleo de tres colores distintos de tinta: azul, violeta azulado y azul verdoso, y la diferencia de letra, llevan a esta conclusión. En lo sucesivo serán llamados señor A, señor B y Jemi. 
Se supuso que la tercera persona era Jemi, por el uso directo de este apelativo en saludos y referencias a él, hechos por los señores A y B durante todo el libro."

La Edición VARO incluia la reproducción de las cartas de Allende.





Hoover y Sherby hacen especial hincapié en la importancia que pueden tener las anotaciones relativas a los visitantes extraterrestres: “Las notas se refieren a dos tipos de gente que vive en el espacio. Son mencionados específicamente como medios de habitación el “éxtasis neutral" y el submarino. Parecen vivir en ambos de modo intercambiable. Se menciona la construcción de ciudades submarinas. Se utilizan como medio de transporte muchas clases de naves. Estos dos pueblos, razas o como puedan ser llamados, se mencionan una y otra vez. Son llamados Los L-M y Los S-M. Los L-M parecen ser pacíficos; los S-M no. Parece que las anotaciones se inclinan en favor de los L-M, ya que hablan de ellos con más simpatía”.
No cabe duda que el conocimiento público de la existencia de la Edición VARO hizo que el interés por el experimento Filadelfia creciera de forma exponencial con el paso de los años. A ojos del profano aquella impresión oficial era una confirmación no declarada de que el asunto del experimento Filadelfia era cierto.
El investigador Gray Barker en su libro “The Strange Case of Dr. M. K. Jessup (1963) decía que: “La primera noticia de la existencia del ejemplar anotado la recibí de Mrs. Walton Colcord John, directora de Little Listening Post, una revista de Washington especializada en OVNIs y Tiempos Nuevos. Mrs. John me dijo por teléfono que había oído un extraño rumor según el cual alguien había enviado a Washington un libro marcado y que el Gobierno lo había mandado copiar por mimeógrafo, con todas las notas y subrayados. Me dijo que el libro estaba siendo enviado a bastantes personas, por conductos militares. Ella no había visto ningún ejemplar ni estaba muy enterada del caso, pero a su juicio tenía cierta relación con un supuesto experimento naval por el que se había hecho desaparecer un barco. No supe qué pensar de todo esto hasta que oí hablar de las extrañas cartas de Allende que hablaban de este experimento de forma espeluznante”. Morris K. Jessup estaba vivamente impresionado por el interés de los oficiales de la ONR por su libro anotado y las cartas de Allende. De hecho, como decíamos anteriormente, esta particular y providencial circunstancia, la reproducción de los libros por parte de los Marina, contribuyó en gran medida a que los sucesos narrados por Allende fueran conocidos y divulgados hasta límites insospechados. Pero del mismo modo, la intromisión de la ONR incorporó un nuevo argumento a la trama, la posible conspiración gubernamental para encubrir el experimento. Este hecho pudo derivar en nefastos acontecimientos. El investigador Iván T. Sanderson, en el Nº 4 de la revista Pursuit (1968) escribía a este respecto:
“En 1958 se produjeron una serie de misteriosos acontecimientos ... Empezaron a ocurrir las cosas más extrañas que en si proporcionan material para todo un libro y que terminaron en una espantosa tragedia.
Cierto día... Morris Jessup fue a cenar a mi casa de Nueva York. Antes, durante y después de la cena, desfilaron por mi casa una docena de personas. En un momento dado, Morris nos pidió a tres de nosotros que lo acompañáramos a mi despacho para charlar. Así lo hicimos. Allí, Morris nos entregó el ejemplar de su libro en el que el había puesto sus propias notas a las notas anónimas y nos pidió que lo leyéramos y lo guardáramos en lugar seguro «por si me sucede algo». En aquel momento, ello nos pareció muy melodramático, pero una vez hubimos leído el libro tuvimos que reconocer que se había despertado en todos nosotros una sensación bastante desagradable...
Morris quería mucho a su familia y le preocupaba de modo extraordinario el futuro de sus nietos. En aquella nuestra última entrevista se mostró angustiado y reconoció que, llevado de su interés por los fenómenos naturales, interés puramente intelectual en un principio, se encontraba absorbido por un mundo demencial. Expreso franco terror ante la interminable sucesión de «coincidencias» que habían ocurrido en su trabajo y en su vida privada; pero lo que más le preocupaba era que, si mencionaba tales enormidades y sus derivaciones, se le acusara de estar rematadamente loco.
Lo que nos dijo fue, esencialmente: «No creo que este volviéndome loco, pero creo que todas estas cosas suceden realmente y no son fruto de mi imaginación. Si leéis el libro veréis por que me he visto obligado a sacar esta conclusión.
Ahora bien, si estoy en lo cierto, tengo la impresión de que esto no puede continuar durante mucho tiempo sin que ocurra algo desagradable; y, si pasa algo y alguien lee este material, inmediatamente dirán que es evidente que he perdido el juicio; y, en cuanto se apunte esta posibilidad, es inevitable, y vosotros lo sabéis bien, que el ciudadano medio y ajeno al caso saque la conclusión de que es una tara familiar.»
Incluso entonces, la situación era ya bastante trágica.
Naturalmente, nosotros prometimos solemnemente a Morris observar escrupulosamente sus instrucciones. El, para terminar, dijo que el material solo podría publicarse si ciertas personas que nombro lo solicitaban por escrito (acompañando declaraciones juradas)”.

Charles Berlitz, conocido mundialmente por su best-seller El Triangulo de las Bermudas,  contribuyó en gran medida a la popularidad del experimento Filadelfia al incluirlo en varios de sus libros.




Charles Berlitz narra en su libro “Sin Rastro” (1977) el episodio más oscuro de toda la historia: “Hacia mediados de abril de 1959, Jessup dijo a Valentine (el investigador J. Manson Valentine era uno de los mejores amigos de Jessup) que había sacado ciertas conclusiones de la serie de reacciones atribuidas al experimento Filadelfia y preparado un borrador sobre el que deseaba intercambiar impresiones. El doctor Valentine le propuso que fuera a cenar a su casa. La invitación era para el 20 de abril.
Jessup no fue a cenar. Según los informes de la Policía, poco antes de las seis y media de la tarde, Jessup llevó el coche a Matheson´s Hammock, un parque del condado de Dade… y al parecer se suicidó… En el informe de la Policía no se mencionan notas ni manuscrito alguno, ni, según declaró posteriormente un testigo al Dr. Valentine, se encontraron tales documentos en el interior del coche.”


En el célebre libro “El Triangulo de las Bermudas” (1974) Charles Berlitz incluía una entrevista con el investigador Ivan T. Sanderson y le preguntaba sobre las causas de la extraña muerte de Jessup: "Dijo usted "si es que se suicidó". ¿Existe algún motivo para pensar que lo mataron?
Hubo algunos comentarios en ese sentido. Algunos lo pensaron y tal vez pudo salvarse. Cuando lo encontraron estaba todavía con vida... Tal vez dejaron que se muriera. Sus teorías eran muy avanzadas y tal vez había gente o influencias que deseaban evitar que se propagaran. Es curioso que el ejemplar del libro de la Marina lleno de anotaciones que pertenecía a Jessup y otro que regaló a Briant Reeves (otro escritor especializado en OVNI) desaparecieron del correo cuando fueron enviados a otras personas".


ARMANDO EL ROMPECABEZAS
Carlos M. Allende irrumpió en escena de una forma inesperada y como era de esperar en el, nada convencional. En 1969 se presentó en las oficinas de la APRO (Aerial Phenomena Research Organization) en Tucson Arizona, y aseguró al investigador Jim Lorenzen que él era el autor de las notas y de las cartas a Jessup y que toda la historia del buque teletransportado era mentira. Posteriormente, tras arduas gestiones, William Moore logró localizar y entrevistar al escurridizo Allende, obteniendo nuevos reveladores datos sobre el experimento Filadelfia.

El USS Eldridge el supuesto barco teletransportado con toda su tripulación...

Fruto de este encuentro Moore descubrió que el buque objeto de la prueba fue el DE-173 U.S.S. Eldridge. Allende le dijo que había “mucha electricidad estática asociada al fenómeno”, y que la fuente de algunas de sus informaciones partía desde “amigos que están en lugares muy altos cuyos nombres no diré”. Incluso aseguró a Moore que el propio Albert Einstein presenció el ensayo sobre el barco. De esta entrevista se desprende que Allende observó el experimento desde la cubierta de su vapor y en alta mar.
Aunque varios de los datos generales aportados por Allende eran ciertos, según se desprende de las investigaciones de Berlitz y Moore, las referencias más significativas no pudieron ser contrastadas de ninguna de las maneras. Allende fue marinero en el S.S. Andrew Furuseth  y el nombre del capitán coincidía, sin embargo el resto de los marineros citados por Allende no pudieron ser identificados. Del mismo modo, por mucho que se buscó no apareció ninguno de los supuestos periódicos de Filadelfia que hacían alusión al extraordinario experimento. Aunque, de forma anónima, los autores del Misterio de Filadelfia recibieron por correo un pequeño recorte del supuesto incidente ocurrido en el bar, pero que de forma sospechosa no incluía ni el nombre del periódico ni la fecha del mismo. Muchos investigadores dudan que la fotocopia recibida por lo autores sea cierta,  ya que incluso el ancho de la nota, es mayor de la utilizada por los periódicos de Filadelfia en los años 40. . “Riña de taberna en extrañas circunstancias. Varios agentes de policía que en respuesta a una petición de ayuda de la patrulla del puerto de la Marina acudieron a un local nocturno situado cerca del centro naval sofocar una riña, recibieron una gran sorpresa al encontrar el lugar sin un solo cliente. Según las declaraciones de las dos nerviosas camareras, la patrulla había llegado después y despejado el local… pero no sin que antes dos de lo marineros implicados desaparecieran. Se esfumaron en el aire… ahí mismo –dijo una de las asustadas empleadas- ¡Y les aseguro que no he bebido!. Y en aquel momento, según declaró, la patrulla procedió a sacar de allí a todo el mundo rápidamente. En el curso de una conversación mantenida posteriormente con los funcionarios de la comisaría del distrito, pudo confirmarse alrededor de las once de la noche se había registrado un tumulto en las inmediaciones del muelle, pero no fue posible aclarar los aspectos más misteriosos del caso. Un supuesto testigo hizo un escueto resumen de lo ocurrido diciendo que no eran más que pamplinas de las tias; que probablemente no pretendían más que conseguir publicidad gratis. Los daños materiales se calculan en unos seiscientos dólares”Por otro lado se investigó la historia de Eldridge para buscar piezas que pudieran encajar en este alocado rompecabezas. Lamentablemente el diario de navegación del buque no estaba disponible, pero la documentación del Departamento de Marina (NRS-1978-26. U.S. Naval Historical Center, Washington Navy Yard), con algunos errores contenía la “vida marítima” del Eldridge. Así se supo que el barco fue botado el 25 de julio de 1943, entrando en servicio el 27 de agosto de ese mismo año, realizando labores de escolta, con operaciones de barrido en la zona de las Bermudas y las Antillas británicas durante la 2ª Guerra Mundial. Entre el 4 de enero de 1944 y el 9 de mayo de 1945, el Eldridge realizó 9 viajes de escolta a Casablanca, Bizerta y Orán. Posteriormente fue destinado al Pacifico donde permaneció hasta el final de la contienda, hasta que se retiró del servicio el 17 de junio de 1946. La armada griega compró el buque el 5 de enero de 1951. Berlitz y Moore denunciaron que la información ofrecida por la Marina no era exacta. Y que probablemente el Eldridge el 2 de noviembre de 1943 zarpó de Brooklyn para ayudar a varias embarcaciones militares que se había extraviado a causa de un fuerte huracán cuando se dirigían al norte de África. En el citado convoy (GUSS22) figuraba el vapor Furuseth donde estuvo embarcado Allende. Pese a esta coincidencia, Allende aseguraba que el experimento tuvo lugar en octubre, pero su barco estuvo en puerto desde el 4 hasta el 25 de octubre, y a partir de esa fecha, el Eldridge estuvo en el puerto de Brooklyn, por tanto no pudo presenciar en alta mar la aparición del mismo. Siguiendo y cotejando las rutas de ambos barcos, las únicas coincidencias las obtenemos el 17 de agosto frente a las costas de New Jersey, durante una travesía  del Furuseth entre Estados Unidos y Casablanca y un itinerario del Eldridge en dirección a las Bermudas, o la citada de noviembre, durante una travesía del Furuseth entre Estados Unidos y Orán cuando el Eldridge zarpó en tutela del convoy donde se incluía el vapor de Allende. La primera fecha la descartaba el propio Allende ya que negaba que el incidente se hubiera producido en agosto. Sobre la segunda coincidencia, no es comprensible que se efectuara la supuesta prueba secreta durante la operación de rescate y escolta de varios navíos.

En el mapa se observan las Rutas del Furuseth, donde viajaba Allende y del Eldridge el buque del experimento. Se señalan dos lugares donde pudieron coincidir.



Por si fuera poco, en una reunión de veteranos del U.S.S Eldridge celebrado en el año 1999, en Atlantic City, estos confirmaron que el citado experimento nunca se realizó y que jamás recalaron en Filadelfia.



EL EXPERIMENTO QUE NUNCA OCURRIÓ
Las contradicciones y mentiras en este caso son notables. Y de hecho la extrovertida y alocada figura del propio Carl M. Allende no hace sino aumentar la incertidumbre sobre el experimento Filadelfia.
Pero quizás la investigación que arrojó mayor luz al caso fue la ofrecida por el investigador Robert Goerman en la revista Fate Magazine en 1980.
Goerman  había localizado de forma casual al padre de Allende, el Sr. Harry Carl Allen y tras charlar varias veces con el, pudo atar cabos importantes del caso. Carlos Miguel Allende  o Carl Allen, era en realidad Carl Meredith Allen, de New Kensington, Pennsylvania. Era el mayor de 4 hermanos Frank, Sara, Donald y Randolph. El Sr. Harry entregó a Goerman una caja repleta de documentos sobre su afamado hijo, donde incluso había un libro de la edición Varo dedicada. Entre el material entregado por el Sr. Harry a Goerman, había diferentes artículos de revistas y periódicos sobre el Triangulo de las Bermudas repletos de anotaciones. Las notas manuscritas eran un sello de identidad de Allen, que escribía compulsivamente incluso sobre cartas y tarjetas de cumpleaños de familiares. Goerman había hallado parte de la clave del enigma. Entre el montón de documentos que recibió se incluía el Certificado de Servicio para Marinos con el código 41.6175, el mismo que aparecía en las cartas de Jessup.

Uno de los documentos hallados por Goerman era el certificado que acreditaba que Allen había servido en la Marina. Señalado en rojo el numero de identificación que incluyó Allen en sus cartas a Jessup.



Según su familia, Allen era muy inteligente pero mentalmente inestable, y estaban convencidos que era “capaz de haberse inventado una historia tan fantástica como aquella”. Su hermano Randolph dijo sin tapujos que su hermano “tenía una mente fantástica, pero que nunca la ha utilizado del todo. Es una pena, la verdad. Es un vagabundo. El lee continuamente, pero la información la hace llegar de forma retorcida”. Allen era brillante en matemáticas y dominaba varios idiomas. Pero también era un gran embaucador. En una ocasión fingió un ataque al corazón imitando tan perfectamente los síntomas que engaño a los médicos que le atendieron. En otra de sus farsas, se hizo pasar por anticuario engañando a varias personas. A su familia le dijo que había escrito el libro “The Case for the UFOS” junto a Morris K. Jessup. Las mentiras y los engaños persiguieron a Allen hasta su muerte en un asilo de Colorado en 1994 a los 68 años de edad. En las cartas que envió al malogrado ufólogo no mencionaba al Eldridge, lo incorporó más tarde en una entrevista mantenida con William Moore, y para complicar más las cosas, en una misiva remitida a Robert Goerman en 1979 decía que habían participado dos barcos el DE-173 y DE-168”…
Para el investigador Jacques Vallee, tal y como denuncia en su libro Revelations (1991) y en un artículo en el Journal of Scientific Exploration (1994), Allen pudo conocer vagamente algunas de las experimentaciones que efectuaba la Marina estadounidense para proteger sus navíos durante la Segunda Guerra Mundial. Incluso según narraba el célebre investigador uno de los barcos sometidos a una operación de “degaussing”, con el objetivo de hacerlo indetectable a los torpedos y minas magnéticas del enemigo, estuvo anclado al lado del Eldridge en 1943. En estos trabajos se empleaba mucho material electrónico y multitud de cables para conseguir desmagnetizar el navío.

Para desmagnetizar sus barcos la Marina utilizaba un complejo método que bien podía confundir a un desprevenido observador. 



Además, Vallee aportaba otro dato interesante, un veterano que sirvió a en el Engstrom, dijo que la Marina utilizaba en total secreto una serie de canales existentes en la zona, el Chesapeake y el Delaware, que unía los muelles de Filadelfia y Norfolk en solo unas horas, cosa imposible de realizar por su costa. El alto mando quería mantener ocultas estas vías marítimas, de uso exclusivamente militar, ya que temían que frente al litoral estadounidense operaran submarinos alemanes que pudieran torpedear sus barcos en desplazamiento rutinarios. Por tanto ambos hechos narrados por Vallee pudieron servir perfectamente como base para elaboración de múltiples especulaciones en la zona, que a su vez pudieron crear todo tipo de habladurías entre la marinería. Y ahí entra en juego el excéntrico Carl M. Allen. Como hemos comprobado el principal informador del experimento Filadelfia era un consagrado mentiroso. Tan pronto se adjudicaba la coautoria con Jessup de su libro, como decía que todo lo que había narrado en las cartas era mentira. En el verano de 1969, se presentó en las oficinas de la ONR, y al igual que hiciera en APRO, se desdijo de todo lo dicho y publicado hasta la fecha, además de pedir una cantidad de dinero por la publicación sin su consentimiento de las notas.

En el presente mapa se observa la ruta que supuestamente realizó el barco durante su teletransportación (línea roja) desde Filadelfia hasta Norflok y la ruta a través de los canales (línea azul) que se realizaba sin salir al Océano Atlántico.



Esta claro que las anotaciones de la Edición Varo, fueron realizadas por Allen, que desde muy joven tenía la costumbre de llenar de notas manuscritas, tachones y subrayados anárquicos los libros que leía aparentando a veces varias formas de escritura. No es improbable que cuando estuvo enrolado en el Furuseth, Allen escuchara todo tipo de rumores sobre las prácticas que efectuaba la marina para proteger sus buques contra las minas magnéticas, prácticas que eran muy desconocidas para la mayoría de marineros y militares. Así mismo tampoco es descartable que en esos mismos rumores se hablara de la “inexplicable” aparición de un barco en los puertos de Norfolk o Filadelfia, utilizando los citados canales secretos, sin que nadie lo hubiera visto llegar por el mar. Todo esto unido a la delirante imaginación de Allen hizo germinar la historia fantástica del experimento Filadelfia. Lo que empezaría siendo un envío sin transcendencia a Morris K. Jessup acabaría transformándose en una gigantesca “leyenda urbana”. Pero si analizamos más aspectos del caso comprobaremos que existen multitud de  puntos débiles.
La supuesta información que contiene la Edición Varo ha sido sobrevalorada hasta la saciedad. De hecho, la Marina jamás realizó una investigación oficial de las anotaciones de Allen. Si el comandante Hoover y el capitán Sherby prestaron atención al libro de Jessup fue exclusivamente por motivaciones y creencias personales, al considerar que aquellos comentarios podían ofrecer información sobre los OVNIs. Incluso hay que señalar que la ONR no estuvo implicada directamente en la edición VARO, que fue un encargo de ambos militares para dar mayor relevancia a su pretendido descubrimiento. Tal fue la implicación de los dos oficiales de la ONR en el asunto, que se sospecha que pudieron hacer frente a los costes de los libros editados por VARO. Pero aún ahí más. Sherby era un interesado en la temática OVNI a raíz de que un amigo piloto le narrara el encuentro que mantuvo en el aire con un extraño objeto en forma de disco. Por lo que esta evidenciado que ambos militares se dejaron llevar por sus inquietudes personales hacia los OVNIs. En la introducción VARO se confirma este aspecto: “En julio o agosto de ese año, el libro apareció en la correspondencia remitida al mayor Darrell L. Ritter, de los Cuerpos de Marina de los Estados Unidos, Oficina de Proyecto Aeronáutico de la Oficina de Investigación Naval. Cuando el capitán Sidney Sherby se presentó a la OIN, recibió el libro del mayor Ritter. El capitán Sherby y el comandante George W. Hoover, oficial de proyectos especiales de la OIN, mostró interés directo en parte del material”.
Pese a la fama de las anotaciones manuscritas en el libro de Jessup estas se revelan, ante una mirada crítica, como el producto, cuanto menos de una mente desquiciada. Leemos de nuevo algunos de los comentarios incluidos en la introducción de la Edición VARO que reflejan perfectamente el despropósito del asunto: “Es probable que estos individuos sean gitanos. En las últimas páginas del libro, el señor B dice: "... sólo un gitano le hablara a otro de esa catástrofe. Y somos un pueblo desacreditado hace siglos. ¡ja, ja! No obstante, la gente se pregunta de dónde venimos nosotros... ".
No andaban desencaminados los oficiales de la ONR. Allen era considerado por su propia familia como un desarraigado y un vagabundo. Su forma errática y frenética de escribir hacía en ocasiones pensar que había tres personas detrás de las anotaciones, cuando en realidad solo era una. La inclusión del nombre Jemi, podía tener relación como indicó Goerman con el símbolo astrológico de Géminis al que pertenecía Allen, por otro lado gran conocedor y amante de la astrología.

En un congreso de MUFON  (Mutual UFO Network) celebrado en 19990, el investigador William Moore confesó sorpresivamente que llevaba al menos 9 años colaborando con el gobierno estadounidense para facilitar información de sus colegas y promover noticas falsas en la comunidad ufológica.




Algunas de la notas incluidas en el libro de Jessup son claramente un disparate, además de un “atentando” contra la gramática más elemental, por ejemplo cuando Jessup habla de avistamiento de bolas de fuego, Allen asegura que las “bolas de fuego también podría ser el nuevo método de ejecución de Forajidos” por parte del ejercito. Del mismo modo cuando se mencionan en el libro las serpientes marinas, Allen inserta este comentario sin sentido: "Si lo llamado "monstruo marino o serpiente" era una Nave de los L-M sigue ahí bajo el mar si si S-Ms neutralizaron eso, los L-MS no podrán regresar o llamar para ti, en territorio S-M".
La supuesta información sobre los extraterrestres contiene datos tan “precisos y concienzudos” como estos: "Allí, Jemi, recibió los resultados de lo habría sido posible si el doctor Farraday (sic) Hecho como se sugiere en otra página. Los S-Ms & L-Ms luchan utilizando pequeños asteroides".
Como demuestran estos ejemplos, el único enigma que encierra la Edición Varo es conocer que llevó a Hoover y Sherby a considerar que aquellos escritos encerraban un “un conocimiento íntimo de los Objetos Voladores No Identificados, sus medios de movimiento, su origen, antecedentes, historia y costumbres de los seres que los ocupan, proporcionan un tema interesante para la investigación”…
Del mismo modo, las cartas de Allen también contenían un buen número de despropósitos. Volviendo a los detalles del experimento, es muy sospechoso e incluso poco probable, que un gran buque hecho desaparecer de forma accidental durante un incontrolable experimento, vaya a reaparecer en otro muelle, y no por ejemplo en mitad de una avenida de Filadelfia. Además tampoco queda claro, ateniéndonos a los confusos escritos de Allende y sus no menos desconcertantes declaraciones, si el Eldridge, estaba en puerto, cuando se iniciaron las pruebas o si estaba en alta mar, si reapareció en otro muelle o en mitad el océano Atlántico. La contradicción se halla en sus propias cartas: “El «resultado» fue la completa invisibilidad de un barco, tipo destructor, con toda su tripulación Mientras Navegaba (oct. 1943)”. Y una segunda versión: “Quiero decir también que de algún modo el Barco Experimental Desapareció de su Muelle de Filadelfia y apareció Pocos Minutos Después en otro Muelle de Norfolk, Newport News, zona de Portsmouth. Este lugar fue claramente identificado PERO en seguida el barco Desapareció y Volvió a su Muelle de Filadelfia”.
También resultan, cuanto menos sospechosos de ser algún tipo de broma encubierta, los datos facilitados por Allen de uno de los marineros que supuestamente presenciaron el experimento junto a el: “El señor Price tenia 18 o 19 años en octubre de 1943 y vive o vivía entonces en casa de su Familia, en Roanoke, Virginia”. Curiosamente la isla de Roanoke, encierra un misterio sobre desapariciones inexplicables desde hace cientos de años. En 1590 se esfumaron sin dejar rastro 117 colonos británicos que habitaban en la isla dejando tras de si sólo dos inscripciones en unos troncos con las palabras “CROATOAN” y “CRO”. Allende conocía de sobra esta historia ya que la incluye en las notas del libro de Jessup cuando escribe: "ROANOKE una colonia secuestrada”. Por tanto es muy probable que haciendo un juego de palabras, incluyera el nombre de Roanoke de tal forma que veladamente decía, con ironía, que el marinero citado también se había esfumado misteriosamente…



CONCLUSION
Con la perspectiva que ofrece el tiempo es inevitable pensar que el Experimento Filadelfia nace de la mente fantasiosa, desmedida y vanidosa de un solo hombre, Carl Meredith Allen. Un redomado y compulsivo mentiroso de difícil encasillamiento social y psicológico. No obstante, su farsa se vio favorecida por la suma de factores independientes que se entrelazaron de forma excepcional para dar nacimiento a un gigantesco mito. Por separado quizás, ninguno de estos elementos hubiera germinado en la conciencia global, pero sin embargo todos ellos, unidos por el caprichoso destino, como por arte de magia, hizo que la fantástica historia cobrara una inusitada popularidad inimaginable.

1.- Si Morris K. Jessup no hubiera contestado a Carlos Miguel Allende no hubiera recibido más misivas de su extraño informante. Este punto es interesante ya que como indicaba Vincent Gaddis en su libro: "La primera reacción de Jessup fue que la carta era una broma o los delirios de un chiflado. La mera naturaleza de la investigación de los objetos voladores no identificados atrae a mentes tortuosas e inestables". Por lo que no deja de ser anecdótico que Jessup se molestara en continuar su contacto epistolar con Allende, a sabiendas quizás que su informante era un demente. Tal era el desinterés de Jessup que extravió la primera misiva.

2.- Si el Mayor Darrel L. Ritter hubiera arrojado a la papelera aquel extraño libro lleno de comentarios absurdos e hilarantes, las derivaciones del caso hubieran sido escasas. Sin embargo la casualidad hizo que el Capitán Sherby, un recién llegado a la ONR y un entusiasta de los OVNIs, acabara con el ejemplar de Jessup en sus manos.

Sin duda las anotaciones en el libro de Jessup y su posterior inclusión en la Edición VARO contribuyeron a que se forjara el mito del experimento Filadelfia.


3.- Sin duda que Sherby y Hoover invitaran a Morris K. Jessup a visitar las instalaciones de la ONR en Washington con la intención de mostrarle el libro anotado, fue el punto de inflexión de toda la trama que iba a venir. Jessup siempre creyó, al igual que muchos otros investigadores, que aquel enigmático interés partía de las altas instancias de la inteligencia de la Marina, cuando sin embargo, sólo fue la consecuencia de la curiosidad de dos personas.

4.- Del mismo modo si el Capitán Sherby y el Comandante Hoover no hubieran ordenado, por iniciativa personal, la realización de la famosa Edición VARO, probablemente la mayor contribución a la gestación del mito del Experimento Filadelfia no se hubiera producido. El conocimiento público de la existencia de estas copias del libro de Jessup siempre produjo un clima de incertidumbre y desconcierto entre los investigadores, incluyendo por supuesto a Jessup, que hasta los últimos días de su vida se preguntaba sobre los verdaderos motivos que había llevado a la Marina a efectuar las réplicas. A ojos del malogrado escritor, esto era sinónimo de que algo importante y trascendental debía esconderse tras aquellas aparentes hilarantes anotaciones manuscritas. Así queda claro que la confusión, por el desconocimiento generalizado de quién dispuso realizar la Edición VARO, ayudó enormemente a que el asunto del Experimento Filadelfia adquiera, sin pretenderlo, un carácter gubernamental.
También hay que señalar que la relación de Hoover y Sherby con los responsables de VARO era excelente, de hecho, ambos acabaron trabajando en dicha empresa.

5.- La síntesis del experimento Filadelfia posiblemente fue sugerida a Carl Allen en forma de extraños rumores durante la época que estuvo embarcado en el Furuseth. Estos comentarios partirían de dos hechos puntales, primero, el desconocimiento, de la marinería, de que la US NAVY efectuaba la desmagnetización de sus barcos para evitar las minas y los torpedos, y segundo, la utilización de la Marina de canales secretos para el abastecimiento y movimiento de los buques fuera del alcance de los hipotéticos ataques de los submarinos alemanes.  Posteriormente la imaginación desbordante de Allen hizo el resto.

6.- El trágico suicidio de Morris K. Jessup no hizo más que acrecentar la leyenda de que el gobierno había silenciado a uno de los investigadores más destacados del experimento Filadelfia.
Sin embargo su precaria situación personal bien pudo llevarle a tomar esa fatal decisión. Jessup estaba prácticamente arruinado, sus libros apenas habían tenido ventas y no encontraba financiación para sus expediciones a Sudamérica. Además en 1958 dos hechos le marcaron profundamente, el divorcio de su mujer y después como colofón de sus desdichas, Jessup sufrió un grave accidente de tráfico en diciembre de ese mimo año, del que ya no recuperaría...
Antes de suicidarse a los 59 años, Jessup envió una misiva a un íntimo amigo; “En una larga carta deprimente y deprimida que dirigió a su principal confidente en Nueva York, un presentador de la cadena de televisión WOR –escriben Berlitz y Moore- (…) Jessup se explayaba. Aquella carta había sido descrita como la "nota de un suicida"; demostraba claramente que Jessup se sentía como "un simple vegetal"; y después de pedir que se cumplieran en su nombre ciertos deseos, decía en términos inequívocos que prefería arriesgarse a pasar a "otra existencia del ser universal mejor que este mundo miserable". Decía haber llegado a esta solución después de mucho meditar y no en un arrebato de desesperación”.

Informe oficial sobre el fallecimiento de Morris K. Jessup



Como hemos visto, la suma de todos estos factores erigió uno de los mayores fraudes que ha conocido el mundo del misterio. Todo fue producto de la imaginación de Carl Meredith Allen que, auspiciado por la credulidad de los oficiales de la ONR y favorecido de forma excepcional por la marcha de los acontecimientos, generó la increíble y fascinante historia del experimento Filadelfia, un mito que se resiste, y nunca mejor dicho, a desaparecer…










JOSE ANTONIO CARAV@CA




Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.

7 comentarios:

  1. Excelente blog, entre aqui por casualidad y ahora soy fan de tus artículos, felicidades.

    ResponderEliminar
  2. Gracias por este excelente material

    ResponderEliminar
  3. por favor quiero saber si es verdad o mentira

    ResponderEliminar
  4. En el reportaje queda claro. El experimento Filadelfia nunca existió.


    saludos

    ResponderEliminar
  5. Excelente artículo, leí sobre este caso cuando era niño, y siempre me fascinó. Ahora coincido plenamente en que todo fue un fraude. Aunque en el artículo no se menciona, el investigador Robert Goerman sugirió alguna vez que el origen de esta historia podría haber sido el extraño caso del incidente del buque británico Mohican, ocurrido cerca de de Filadelfia, pero en el año 1904, y del que Allende tal vez tenía conocimiento. Las similitudes entre el caso del Mohican y lo que sucedió con el DE-173 durante el supuesto experimento son muy llamativas.

    Saludos, excelente blog!

    ResponderEliminar