jueves, 2 de febrero de 2017

¿QUE ES LA TEORIA DE LA DISTORSION? LA TESIS QUE HA REVOLUCIONADO EL PENSAMIENTO OVNI…










Vamos a intentar explicar brevemente cuáles son los principios básicos de la TEORÍA DE LA DISTORSIÓN (TD). Uno de los principales puntos que hay que aclarar, antes de comenzar, es que la TD NO defiende que el fenómeno OVNI tenga un origen puramente psicológico, sociológico o alucinatorio, sino que, por el contrario, es PRODUCIDO/PROVOCADO, en primera instancia, por la INTERACCIÓN/COMUNICACIÓN de un AGENTE EXTERNO DESCONOCIDO (AED), INTELIGENTE E INDEPENDIENTE AL SER HUMANO, con los eventuales testigos que describen experiencias con OVNIs. Para lograr sus objetivos, el AED “CONECTA” con la psique de los observadores para “extraer”, del inconsciente individual y privativo de los mismos, material intelectual (que se encuentra en los hobbies, cultura, cine, literatura, etc.), con el propósito de FABRICAR/PROYECTAR una experiencia de VISITACIÓN ALIENÍGENA FICTICIA (por ejemplo el aterrizaje de un platillo volador y sus ocupantes).

¿Qué hace exactamente el AED tras “contactar” con la psique de los testigos? Tras obtener detalles ilustrativos y gráficos del inconsciente del testigo, como por ejemplo la forma de un cohete que vio en un programa de televisión, el casco que utiliza en su motocicleta, o, una llamativa ilustración de una indumentaria que ojeó en una revista, el AED, proyecta una “IMAGEN TRIDIMENSIONAL” (que en realidad son imágenes en movimiento como una “película”), del aterrizaje de un OVNI, pero conteniendo en su “estética” los elementos “robados” de la psique del testigo, pero, distorsionados (modificados/alterados). De esta forma, el observador verá un OVNI con la forma distorsionada del cohete de la televisión, del que descienden unos humanoides, con un tipo de escafandra distorsionada a partir del casco de la moto, o vistiendo una indumentaria estrafalaria que el testigo ha visto en el dibujo de la revista(a veces solo encontramos un detalle distorsionado claramente, pero pueden ser varios como en este ejemplo). Los seres y la nave, aportados por la “creatividad” unida del AED y el testigo, son incluidos en una “base modificable” (un aterrizaje OVNI), a modo de plantilla, que también es aportada por el AED y que sirve para la posterior elaboración de toda la experiencia.Por tanto, es lógico que las descripciones de los ocupantes de los platillos volantes así como las de las propias aeronaves, contengan matices tan dispares y diferentes, en tamaño, colores y formas, de un suceso a otro, imposibles de confrontar y etiquetar, y que confluyen en un alocado e interminable listado de presuntos alienígenas y naves espaciales. Ya que se trataría de un proceso altamente “creativo”, prácticamente infinito en resultados y variantes posibles, determinado por la participación de la psique de los observadores, como componentes singulares, impredecibles e irrepetibles, donde los “elementos a desarrollar” sugeridos por el agente externo, en el caso que nos ocupa “visitante extraterrestre” y “platillo volador”, pueden sufrir todo tipo de variaciones, combinaciones y alteraciones tipológicas, morfológicas o anatómicas en base a la información inconsciente de los testigos.

Los contenidos de la ciencia ficción son utilizados por el Agente Externo para engañar a los testigos...





Pero, los OVNIs dejan huellas, provocan daños en los testigos, se detectan en las pantallas de un radar, ¿Cómo explica esto la Teoría de la Distorsión? En ocasiones, las proyecciones creadas por el AED pueden contener “MATERIA” (lo que hace que los elementos proyectados tengan corporeidad y puedan producir huellas, quemaduras, pisadas, etc.) para hacer creer a los observadores que están presenciando, in situ, el desembarco de una aeronave extraterrestre. La proyección PUEDE SER OBSERVADA POR MÁS PERSONAS y se comporta como si realmente estuvieran allí todos los elementos puestos en juego por el AED; humanoides, nave, luces, etc. moviéndose y actuando como seres independientes y con aparente inteligencia propia. Una recreación perfecta y completa, en todos y cada uno de sus detalles expuestos. Incluso el testigo puede tocar los elementos de la escena representada.
Aunque en muchos casos la proyección carece de materia ( o solo la posee en determinados momentos), y es por ello que se anotan muchísimos efectos desconcertantes e “inexplicables” durante algunos encuentros OVNIs: el aterrizaje no deja huellas, la nave atraviesa objetos (árboles o postes del tendido eléctrico) sin producir ruidos o movimientos, se registran muy pocas marcas sobre el terreno, etc. Además, la proyección puede detectarse en las pantallas de un radar, y provocar, por las “energías” puestas en funcionamiento por el AED para la creación de diferentes efectos sobre los testigos, tales como quemaduras, ceguera, mareos, vómitos, etc.).

¿Qué sucede con la proyección cuando termina la experiencia OVNI? En ningún momento, (ni antes, ni durante, ni después de su encuentro) el testigo es consciente de que muchos de los “ingredientes” de esa escenografía (forma de la nave, morfología de los seres, comportamiento, detalles especiales, etc.) han sido “desenterrados” de su propio inconsciente, pero incorporados a la proyección de forma “DISTORSIONADA” para que no sean reconocibles. Por tanto, resulta obvio que al tratarse de una proyección, NADA de lo sucedido durante la experiencia OVNI obedece a una realidad empírica, ni tiene una continuidad física en nuestro universo después de que el encuentro haya concluido. O sea, los humanoides, la nave y las acciones registradas durante la experiencia NO TIENEN UNA EXISTENCIA REAL, más allá de su proyección ante los testigos. Sencillamente porque nada de lo representado EXISTE fuera de la ilusión creada para la momentánea ocasión. Es una especie de “película” proyectada ante los ojos de los observadores. Y al igual que los personajes de un film no tiene prolongación cuando el metraje termina.


¿Cómo es el agente externo desconocido? Probablemente, ninguno de los aspectos físicos o acciones que expone el AED en sus múltiples y erráticas manifestaciones ante los seres humanos (apariciones marianas, fantasmas, aparecidos, seres criptozoológicos, OVNIs, etc.) es reflejo de su verdadera apariencia o propósito. Y al implicar la “construcción” de estas manifestaciones la participación de una persona, es natural que contengan detalles únicos e intransferibles que no volverán a repetirse en otro encuentro OVNI.

El fenómeno OVNI no ha ido evolucionando, ni modificando su aspecto con el avance de la humanidad ejecutando un perfecto plan de camuflaje, simplemente su apariencia externa es paralela y sincrónica a los progresos humanos (en el terreno científico, literario, imaginario popular, etc.)





¿Pero, quién o qué es el Agente Externo Desconocido? El AED puede ser algún tipo de ENTIDAD ENERGÉTICA PARASITARIA que necesita de las creencias humanas, o de la interacción con las personas para “alimentarse” o “subsistir”. Es muy factible que el AED sea el INSTIGADOR de muchos mitos y folclores presentes en la humanidad y haya utilizado diferentes máscaras y ropajes para presentarse a la humanidad a lo largo de los siglos. Aunque este “camuflaje”, no es sinónimo de una hábil y grandiosa manipulación psíquica, como han pretendido algunos investigadores, sino que, al utilizar los contenidos inconscientes de los testigos, es obvio que las manifestaciones del AED tienen que ser SINCRÓNICAS a los intereses, pensamientos, imaginario y avances de la época. Tampoco puede descartarse que, en ocasiones, el AED se limite a utilizar el folclore local o creencias latentes en la sociedad para su propio “beneficio”, desarrollándolas en sus eventuales contactos con los testigos.

¿El AED influye con sus manifestaciones en los acontecimientos o en el devenir de los seres humanos? El AED utiliza continuos SUBTERFUGIOS Y ENGAÑOS en sus diferentes contactos con la humanidad y no parece querer influir de forma velada, para realizar grandes cambios sociales, políticos, ni parece mostrar el menor interés por el devenir de la especie humana. El AED, aunque aparente lo contrario, no pretende, bajo ningún concepto, la transmisión de algún tipo de mensaje científico o filosófico, más allá de los conocimientos desarrollados por el propio ser humano en un proceso que, en realidad, es una “retroalimentación” de información. Si en algún caso concreto, los visitantes han intercedido o comunicado algún tipo de mensaje que ha interferido de forma notable en el devenir del testigo y su entorno, es porque esta información ya se encontraba soterrada en el inconsciente de la persona afectada por el contacto. Podrían denominarse como “efectos colaterales” o “epifenómenos” (fenómeno accesorio que acompaña al fenómeno principal y que no tiene influencia sobre él) de los “contactos”, pero que en sí, no son el objetivo esencial de las experiencias. De hecho, en la inmensa mayoría de las ocasiones, la influencia de este tipo de experiencias en la vida de los observadores es más bien superflua y carente de significación especial en un ámbito más allá de lo personal. Hay que tener en cuenta que tan sólo, por pura estadística, debido a la existencia de gran cantidad de episodios OVNIs, es indudable que la posibilidad de que algunos de estos encuentros con el AED puedan acarrear algún tipo de cambio/injerencia de mayor repercusión en el testigo o su entorno es viable. Pero sólo es consecuencia de la presencia de una determinada persona (con gran potencial imaginativo, creativo, social, político, empresarial, etc.) que tenía esa información a desarrollar.

Los sueños se caracterizan por su componente absurdo, y probablemente los encuentros cercanos con OVNIs se "edifican" de una manera muy similar...



¿Por qué muchos encuentros cercanos con OVNIs tienen un carácter absurdo e ilógico? La proyección tridimensional tutelada por el AED es “producida” por un “mecanismo desconocido”, pero que en su desarrollo utiliza un proceso similar al de los sueños donde las imágenes y las sensaciones son entrelazadas y presentadas de forma iconográfica. Por tanto, al igual que ocurre en las experiencias oníricas humanas (los sueños), el factor absurdo o las incoherencias están muy presentes en los encuentros cercanos con OVNIs, pero eso sí, controlado en todo momento por el AED (que actúa como el “director” de una “película”) para no salirse en exceso del guión prefijado de la Visitación Alienígena. Bajo este paradigma, estas piezas ilógicas, consideradas por muchos investigadores como unos elementos característicos y reveladores del fenómeno OVNIs indescifrables, muestran su verdadero y desnudo significado. Son simplemente consecuencia del complejo proceso mental que surge de la “simbiosis” de la mente humana y el AED, para la creación de las proyecciones. Evidencia per si de la implicación mental humana en la creación de unas experiencias desconcertantes.

Esta es la síntesis de la Teoría de la Distorsión…






JOSE ANTONIO CARAV@CA



Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.

domingo, 1 de enero de 2017

Expediente Roswell: José Antonio Caravaca. Entrevista Exclusiva Débora Goldstern©


José Antonio Caravaca


A estas alturas José Antonio Caravaca no necesita presentación en Crónica Subterránea, siendo casi un hijo dilecto de este blog. Pero valga la pena decir, para aquellos que recién se introducen en nuestro espacio, que Caravaca, es sin dudas uno de los ufólogos españoles más prestigiosos del mundo, y a quién recientemente hasta el mismísimo Jacques Vallée halagó su Teoría de la Distorsión, siendo esta hipótesis, paso importante para tratar de avanzar en el enigma ovni.

Es en esta misma línea que se inscribe su primer libro en la materia, Expediente Roswell, de reciente publicación, consagrado al intrigante suceso de Roswell, y que hoy en esta entrevista exclusiva, profundiza sobre como gestó este trabajo, pronto a convertirse en un clásico.

Atienda el lector!

Acaba de publicarse Expediente Roswell cuya pluma te tiene como protagonista, y mi pregunta, teniendo en cuenta los miles de casos que a lo largo del tiempo venís investigando ¿Por qué te inclinaste por el enigma de Roswell?

Las circunstancias a veces te llevan por caminos inesperados. De ninguna manera entraba en mis planes inmediatos ocuparme de este interesante asunto, pero… las diapositivas de Roswell se cruzaron en mi camino y lo cambiaron todo…

Hablemos del libro ¿Cómo se gesta Expediente Roswell?

Como te decía, durante mis pesquisas en torno a las denominadas diapositivas de Roswell tuve la oportunidad de reunir una gran cantidad de documentación sobre este incidente, fruto de mis conversaciones e intercambio de archivos con algunos de los más destacados ufólogos norteamericanos. Por tanto, casi de forma natural, surgió la idea de escribir un libro que aglutinara, por un lado mis intensas investigaciones sobre las polémicas diapositivas, que tanta controversia provocaron en el universo ufológico, como ofrecer al lector una nueva aproximación al enigma de Roswell, al calor de las últimas novedades que fui descubriendo.

Te traslado a 1947. La historia señala que apenas finalizada la Segunda Guerra Mundial, un objeto volador no identificado se estrelló en Roswell estado norteamericano de New México, siendo para algunos el inicio de la ovnilogía moderna. Y la pregunta del millón ¿qué crees que ocurrió hace casi sesenta años atrás, del caso considerado por muchos estudiosos, como la evidencia más importante acerca de un supuesto contacto con una humanidad “no terrestre”?

Querida amiga Debbie como bien dices esa sería la pregunta del millón de dólares… Tras darle muchas vueltas al asunto e investigar casi todas las probabilidades barajadas para explicar este enigma, creo, y esta es una de las pocas certezas,  que el ejército estadounidense oculta, a día de hoy, un “hecho” de gran importancia que pese a las distintas versiones oficiales ofrecidas a lo largo de los años, aún no conocemos en su verdadera dimensión. Tras eliminar muchas de estas hipótesis, actualmente me encuentro en la misma tesitura que Schrödinger con su famoso gato, pero en mi caso, no sé si al levantar la caja nos toparemos con un experimento inconfesable o con un extraterrestre… Aunque tengo que añadir que existen muchos indicios interesantes que apuntan hacia la segunda eventualidad…

Jesse Marcel
Aunque el caso Roswell logró en su momento mucha atención, no fue hasta 1978 que la historia de aquel suceso adquiere fama mundial, a través de uno de sus protagonistas principales, el teniente Jesse Marcel, quién realizó sensacionales revelaciones al investigador Stanton Friedman, toda una autoridad en la materia. Teniendo en cuenta estos puntos:¿cuánta credibilidad podemos atribuir a este testigo, considerado como testimonio clave al mencionarse Roswell?

Toda la confianza. Marcel confirmó al amigo Friedman que los restos metálicos  que él vio en el desierto junto a MacBrazel no pertenecían a ningún tipo de globo sonda y eran verdaderamente curiosos y desconocidos. De hecho, hay que tener en cuenta que Marcel era un militar experimentado perteneciente a la inteligencia del ejército, y de no haberse tratado de un material inusitado, no se hubiera desviado de camino a la base, para detenerse en su casa para mostrárselo a su familia. Además Marcel corroboró una vieja sospecha, que las autoridades de la base de Roswell ocultaron la verdad.

Otro actor importante que acaparó también mucha publicidad fue el teniente coronel Philip Corso, cuyo libro El Día Después de Roswell, 1997, se convirtió en un verdadero suceso editorial ¿Qué impresión te despiertan sus polémicas declaraciones, sobre la supuesta existencia de tecnología alienígena recuperada después de aquel incidente, y base de nuestros actuales desarrollos científicos?

Este asunto es muy delicado y controvertido. Hay mucha información sobre los supuestos avances tecnológicos obtenidos a  partir del estudio de los restos hallados en Roswell. Pese a todo lo escrito, incluido el libro de Corso, poco se ha podido comprobar de estas fantásticas aseveraciones. En este sentido, el desarrollo del nitinol, una sorprendente aleación metálica con memoria de forma, me parece uno de los más misteriosos descubrimientos asociados a Roswell. En mi libro indago en este apasionante asunto, lo que me llevó a entrevistar al famoso Uri Geller que participó en unos desconcertantes experimentos de la inteligencia de la Marina estadounidense con este singular material…

Innumerables son las hipótesis sobre lo acontecido en Roswell. Sin embargo el gobierno norteamericano viene defendiendo como tesis central el Proyecto Mogul, al cual se sindica como la verdad tras el denominado incidente extraterrestre, dando pie a un polémico documento; “El Informe Roswell. Caso Cerrado”, 1997¿Es posible aceptar esta versión, teniendo en cuenta el rechazo que provoca entre los investigadores de todo el mundo?

Lo más importante de la tesis de los globos estratosféricos del proyecto Mogul, a mi entender, es la confirmación oficial de que las autoridades, en su primera versión de los hechos ofrecida en 1947, mintieron de forma descarada.  No creo que esta hipótesis pueda explicar el complejo rompecabezas que representa en la actualidad el incidente Roswell. Además, fue una autentica chapuza que los militares tuvieran que hacer un anexo a esta nueva versión para intentar explicar por qué la gente de Roswell hablaba de extraños cuerpos recuperados en la zona. Para ello, los especialistas de la USAF, argumentaban años después, como un remiendo a su anterior respuesta, que, años más tarde de 1947,  hicieron pruebas con “muñecos” para estudiar las caídas desde gran altura y que probablemente estos experimentos confundieron a los desprevenidos testigos.

Vayamos a 1981. Ese año tiene lugar la publicación de un libro sin dudas clave, “El Incidente de Roswell”, que el gran Charles Berlitz escribe en coautoría con William Moore. Esta obra tendría un impacto muy profundo en su momento y que más tarde se vería cuestionado, ante la revelación realizada por parte de Moore, de ser un agente al servicio del gobierno de Estados Unidos. Esta revelación alentó para muchos, la existencia de una conspiración dedicada a destruir el tema, y que causara un daño irrecuperable en cuanto a credibilidad pública ¿Cómo podemos enmarcar estos sucesos?

Lo complejo sería determinar en qué punto de la carrera de Moore, éste se dedicó a diseminar información falsa sobre el fenómeno OVNI. Por mi parte creo que el famoso best seller contiene una interesante aproximación a los acontecimientos de Roswell.

Majestic 12 parece ocupar un lugar de relevancia en la saga Roswell, aunque su conocimiento recién adquirió notoriedad en la década de los ochenta. Es quizás la pieza más comentada hoy por hoy cuando se revisa Internet en cuanto a conspiraciones, sobre lo sucedido en 1947. Y nuevamente ¿documentos inventados para confundir a la opinión pública, o tratamos con una verdad incómoda?

Estos documentos sobre Roswell me producen tantas dudas que no me ocupo de ellos en mi libro.

Retornemos al pasado. En 1950 Frank Scully publica el imprescindible “Behind the Fliying Saucers”, donde por primera vez se difunde la idea de platillos estrellados, y recuperados por el gobierno de USA. Sin embargo su fama se debe a la introducción del incidente de Aztec, ocurrido según este trabajo en 1948, a tan sólo un año de Roswell. Aunque en sus inicios la historia de Scully fue rápidamente descartada, criticándose su propia rigurosidad en cuanto a la información presentada, en los últimos años algunos autores retomaron esta tesis afirmando su veracidad ¿Cuál es tu opinión acerca de estas nuevas reclamaciones sobre el libro de Scully?

Personalmente, al igual que mi colega Rich Reynolds reivindicamos la posible relación entre el caso de Aztec y Roswell, pensando que ambos incidentes puedan ser, en realidad, el mismo evento. No se puede descartar que Scully fuera objeto de una campaña de desinformación, al conocer de forma vaga los detalles de un suceso que hablaba de un estrellamiento OVNI, y se le diera información falsa, sobre todo en la ubicación, para que no se vinculara a Roswell. Hay que tener en cuenta que las autoridades lograron, de forma efectiva, que lo ocurrido en Roswell se olvidara con extremada rapidez. Por lo que evitarían a conciencia cualquier conato de avivar el fuego de la duda en torno a lo sucedido en el desierto de Nuevo México. Creo que Scully sufrió una tremenda campaña de descredito, pese a que su libro podía contener información muy interesante…

Otro salto en el tiempo, 1994. La televisión mundial se ve sacudida por unas imágenes increíbles mostrando una supuesta autopsia extraterrestre, de un presunto cadáver recuperado del accidente de Roswell. Como sabemos aquella historia se demostraría un fraude orquestado, causando un verdadero escándalo por sus implicancias ¿Cómo recordás este evento, teniendo en cuenta el papel de España y sus medios en cuanto a difusión?

Es lógico que la noticia sorprendiera a muchos investigadores, porque el engaño estaba muy bien urdido, y la campaña publicitaria  previa estaba perfectamente orquestada. Sin embargo, pese a un arranque fulminante, fue una historia con poco recorrido ya que muy pronto, tras la difusión de las imágenes de la supuesta autopsia en los medios, se demostró que todo era producto de un engaño. Lo que más quebraderos de cabeza produjo fue averiguar si toda esta “broma”  era producto de un vivaz productor de documentales o si los servicios de inteligencia estaban detrás de la trama. Las pesquisas de un buen amigo, el ufólogo británico Philip Mantle, lograron por fin descubrir todo el pastel. En mi libro se ofrecen todas las claves de este asunto.

Una pregunta que no quiero perderme de consultarte, teniendo en cuenta mi propia devoción al tema, es la vinculación subterráneas propuesta por algunos autores que creen posible esta realidad. Entiendo de probarse daría un giro importante a la historia de Roswell, que lleva el escenario alienígena hacia terrenos más factibles ¿Durante tu investigación al toparte con esta idea cuál fue tu reacción?

Pues sí. Fue a través de las pesquisas de un amigo común, Nick Redfern, que en alguna ocasión planteó la posibilidad de que el incidente Roswell estuviera relacionado con la misteriosa “gente hormiga”. Una misteriosa tradición  de los indios Hopi que hablaba de unos pequeños seres que vivían bajo tierra y que tenían esporádicos contactos con los humanos. Redfern especulaba en uno de sus escritos que quizás el vuelo de un tipo de dirigible fabricado por estos seres, pudiera ser el “objeto” recuperado en Roswell… Es una conjetura interesante a tener en cuenta en este embrollo, aunque personalmente me inclino por otras posibilidades…

El año pasado supuso otro punto de inflexión cuando las infames diapositivas de Roswell, hicieron su irrupción de la mano de Jaime Mausán. En tu caso y doy fe, trabajaste sin descanso en unión con otros investigadores para tratar de encontrar la verdad de lo realmente exhibido en aquellas imágenes, causando verdadera conmoción al darse conocer los resultados, muy lejos de la versión extraterrestre ¿Podemos pensar este caso como un punto de inflexión en cuánto a Roswell, o simplemente hacernos a la idea el fraude siempre va acompañar, especialmente en este tema?

Lo he comentado en varias ocasiones. El caso Roswell acumula tantos fraudes en su “mochila”, que de haberse producido en otro incidente OVNI lo hubiera condenado irremediablemente al ostracismo, al ridículo o al cajón de los archiveros. Sin embargo la importancia y trascendencia de este episodio parece estar por encima de todos estos despropósitos y engaños. No creo que los ecos de Roswell sean fáciles de silenciar. En este libro, el lector tendrá la oportunidad de conocer todos los pormenores de la intrahistoria de las polémicas diapositivas de Roswell, unas imágenes que supuestamente retrataban a un extraterrestre. Este asunto ha sido un autentico escándalo ufológico de muy  amplias repercusiones. Hay muchos datos que no se conocieron en su día y que estoy seguro asombraran a más de uno. El evento organizado por Maussan fue un escaparate perfecto para que algunos de los verdaderos responsables de esta trama hayan podido escapar casi airosos… hasta ahora…


Expediente Roswell se avizora como un libro de culto, y porque además cuenta con el prólogo de un investigador de lujo como Javier Sierra, toda un leyenda dentro del mundo del misterio hispano y actualmente exitoso escritor. Otro nombre que no puedo soslayar es la presencia de Alfonso Trinidad, apadrinándote con Oblicuas como casa editorial ¿Te imaginabas este escenario cuando trabajas en tu investigación?

Tengo el defecto o la virtud, según se mire, de escribir sin pensar en las posibilidades editoriales de mis proyectos. Sabía que “Expediente Roswell” no lo tendría fácil en el mercado actual, pero aún así, trabajé noche y día, durante 5 meses en la confección del primer borrador. Tuve la inmensa fortuna que en la primera tentativa en busca de editorial, Alfonso Trinidad y Ediciones Oblicuas, apostaran  por este libro. También es obligado decir que Alfonso no es un editor al uso, es investigador  y divulgador con amplia experiencia,  y mejor que nadie sabe lo que se cuece en este mundillo. Su objetivo editorial es loable, ofrecer buenos libros por encima de otras consideraciones mercantiles. Eso le honra… y en mi caso, deseo que haya acertado... Y respecto al prologo, desde un primer momento supe que la persona idónea para ello era el amigo y gran escritor Javier Sierra. Su aportación al caso Roswell fue inmensa y brillante por lo que su participación en mi proyecto era, casi, obligada. Tras su amable aceptación me vi embargado por una gran responsabilidad al tomar su testigo. Además, se daba la circunstancia de que Javier fue de los primeros en animarme a emprender esta aventura editorial

Teniendo en cuenta Roswell es el caso ovni “MADE IN USA” por excelencia, ¿Qué recibimiento estás teniendo Expediente Roswell, por parte de los ufólogos norteamericanos?

Aún es pronto para hacer valoraciones de este tipo ya que el libro apenas ha empezado a despegar. Lo que si he tenido una gran suerte ha sido con las colaboraciones desde Estados Unidos, al margen de la ayuda de todos mis compañeros del Roswell Slides Roswell Group, he podido contar con la inestimable contribución de destacados ufólogos como Stanton Friedman, Curt Collins, Rich Reynolds, Nick Redfern, Kevin Randle, entre otros...

Reflexión Final. Con “Expediente Roswell” ¿todo dicho? ¿o Caravaca se reserva una segunda parte? Conociéndolo apuesto por eso ja!

Me conoces muy bien amiga. Segunda parte como tal no sé… pero, probablemente en  mi próximo proyecto Roswell estará presente...  Mis pesquisas no han concluido y siguen ofreciéndome pistas sugerentes sobre este inmortal suceso que continua acaparando todo mi interés… estoy atrapado…


José Antonio Caravaca

Infinitas Gracias!

Débora Goldstern

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(REPRODUCIDO ORIGINALMENTE EN EL BLOG CRONICA SUBTERRANEA)

jueves, 8 de diciembre de 2016

LA PIEDRA DEL ESPACIO: HISTORIA DE UN FRAUDE COMPARTIDO






Quizás es uno de los casos más bizarros y “románticos” de la literatura ufológica española. Un clásico en toda regla ocurrido en plena efervescencia platillista en nuestro país, que marcó a toda una generación de entusiastas y seguidores del incipiente fenómeno de los No Identificados. Nos referimos al caso de la Piedra Marciana. Un enigma de oscuros e inciertos orígenes que analizamos a continuación…





“MARCIANOS” POR MADRID

Los lectores de la capital madrileña se sorprendieron, aquella mañana del 5 de febrero de 1955 cuando leyeron en el diario “El Alcázar” el siguiente titular “Marte coloca en Madrid su primera piedra”. Según se leía en las páginas del periódico, en la madrugada del 17 de noviembre de 1954, Alberto Sanmartín, un enfermero de 37 años, se despertó sobre las 3:00 horas de la madrugada aquejado de un fuerte dolor de muelas. Tras tomar una aspirina decidió dar un paseo, desde Cuatro Caminos hacia la Ciudad Universitaria (Madrid), como solía hacer frecuentemente cuando las caries le molestaban. Se disponía a cruzar un puente, tras pasar por la Casa Velázquez, muy cerca del conocido puente de los Franceses, que desemboca en la antigua salida a la carretera de La Coruña, cuando se topó con un curioso individuo de aspecto angelical “que irradiaba bondad con la mirada”. “Parecía un piloto enfundado en un traje ceñido y grisáceo. Era un mono como el de los aviadores, de una pieza y sin aberturas (…) y las manos eran extremadamente alargadas y blanquecinas” describió a la prensa el enfermero. Tras un breve intercambio de señas, el atónito testigo interpretó que su “silencioso contertulio” procedía de otro planeta. El “extraterrestre” sin mediar palabra alguna, bajó por una vereda perdiéndose entre las sombras. A los pocos minutos volvió para entregarle a Sanmartín una enigmática piedra rectangular. No había salido aun de su asombro, cuando el supuesto “extraterrestre” se despidió con un gesto y enfiló de nuevo el camino hacia el barranco. En esos momentos, tras escucharse un silbido, el enfermero observa atónito como, desde las sombras, se eleva un objeto discoidal oscuro, que se pierde en las alturas. De regreso a la pensión donde se alojaba, Alberto Sanmartín examinó cuidadosamente el extraño “regalo” que había recibido aquella madrugada. Bajo la luz mortecina de su habitación comprobó que se trataba de una piedra de forma rectangular, de tonalidad violácea, muy ligera, de 12 cm de largo por 4 cm de ancho y poseía nueve enigmáticas inscripciones grabadas en su superficie.
Tras su experiencia con el extraterrestre en el puente, el enfermero Sanmartín comenzó su particular peregrinación con la piedra marciana (Denominada piedra Marciana por la prensa, por la creencia generalizada, en la época, de que los tripulantes de los platillos volantes procedían del planeta Marte.). Anteriormente a la publicación en la prensa de la noticia, Sanmartín había contactado y establecido amistad con un personaje que resultaría clave en toda esta trama, Fernando Sesma, un aficionado a los OVNIs que comenzaba a ser conocido en Madrid por una serie de artículos que había publicado en el diario “Madrid” bajo el epígrafe de: “Los Platillos Volantes vienen de Otro Mundo”.

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Alberto Sanmartín posando junto a la famosa piedra durante su estancia en Sudamérica...




En su libro “Yo, Confidente de los Hombres del Espacio” (1965), Fernando Sesma rememoraba los acontecimientos de aquellos dorados años: “desde que estudié el enigma de los platillos volantes surgió mi primera y única vocación, que no ha cesado desde entonces ni un sólo día. En otoño de 1954 publiqué en el diario Madrid más de 30 artículos sobre este tema. Recibí gran cantidad de cartas y nació en ese mismo año la Sociedad Amigos del Espacio, de la que he sido presidente hasta fines de enero de este año 1965 (…) En 1956 publiqué un libro: La piedra de la sabiduría, que versaba sobre la interpretación de unas inscripciones geométricas que Alberto Sanmartín nos dijo haber recibido de forma misteriosa. Alrededor de este tema, que fue eje central durante varios años en la Sociedad Buru, se publicaron muchos reportajes, incluso fuera de España, y otros dos libros, uno del padre Machado, y otro del propio Sanmartín, en Sao Paulo, que es donde ahora reside”.

  

LOS CONTROVERTIDOS ANALISIS

Cómo era de esperar, poco tiempo tardo el asunto del peculiar “encuentro marciano” en rellenar horas y horas de apasionadas tertulias en el Café Gijón y en los sótanos del Café Lion, llamada la Ballena Alegre, donde se reunían, bajo el auspicio de Sesma los primeros interesados en los platillos volantes de la capital española. No en vano, de aquellas apasionadas reuniones surgieron enigmas tan celebres como el affaire UMMO.
 En compañía del periodista Arcadio Baquero (que se encargó de difundir el suceso), Alberto Sanmartín facilitó la piedra al Instituto de Mineralogía de Madrid para su análisis. El experto consultado, el profesor Don Pedro García Bayón-Campomanes, afirmó que la piedra: “es muy rara y da unas reacciones muy extrañas (…) partes de ella es soluble y otras no lo son, tiene sabor salado y no contiene sales…”. Sin embargo en otras líneas del reportaje se leía: “que era un carbonato cálcico teñido”.

La supuesta "piedra marciana"



El investigador Pablo Villarrubia, en un artículo titulado “Alberto Sanmartín y la extraña Piedra del Espacio” (2001) decía que: “El análisis más completo fue llevado a cabo en Sao Paulo, Brasil. Sanmartín, en su libro (El embajador de las Estrellas.1977), se comprometía a no mencionar jamás el nombre del analista, de la persona que hizo de intermediaria y que le entregó el informe, ni el nombre de la empresa en cuyos laboratorios fue efectuado el análisis espectroscópico con fecha de 31/10/1969. El documento mostraba, resumidamente que no había sido posible clasificar la especie mineral en el Catálogo de la Sociedad Americana de Geología”.

“Datos generales de la muestra:

-Peso: 18,9559 (tara), gramos (de la muestra entera recibida).

-Peso de la muestra analizada: 1,48683 gramos.

-Después de calcinada a 1.250ºC. 0,95173 gramos.

-Absorción de H2O (en peso) 1,9420 gramos (en %) 16,94%

-Densidad Inicial: 1,848 (tolerancia 0,0005 g/cm3) (más o menos)

-Tasa de radiactividad (back ground): ninguna.

-Dureza: indeterminada.

Calcio (Ca)…………………..22,00%

Silicio (Si)………………….33,00%

Magnesio (Mg)………………….4,0%

Aluminio (Al)………………….4,0%

Carbono (C)……………………1,0%*

*(Al 2(CO3) 3-CaCO3 -MgCO3)

Titanio (Ti)…………………..0,1%

Sodio (Na)…………………….0,5%*

*(Na2 SO4 OH2O) Sal de Glauber

Manganeso (Mn)…………………0,01%

Plata (Ag)…………………….0,003%

Otros…………………………35,00%*

*Oxígeno (O), Impurezas (35)

Compuestos presentes:

Corindón…………………….(Al2 O3 H2 O)

(más del 50% del aluminio está en el corindón)

Calcita deshidratada…………..(CaCO3)

Magnesita deshidratada…………(MgCO3)

Sílice………………………..(Al 2 (CO3)

Silicatos de Aluminio deshidratados

Silicato de Calcio

Silicato de Magnesio

h) Incongruencia: las pruebas llevan a la conclusión paradójica, diametralmente opuesta, referente al origen del material: ser artificial o natural.

1) No puede ser artificial, debido a la uniformidad constante.

2) No puede ser natural, debido a la presencia de alúmina (Al O).

3) Tensión de ruptura: de valor no determinado, pero constante, lo que indica que el material no es artificial.

Conclusión general: No fue posible clasificar la especie mineral en el Catálogo de la Sociedad Americana de Geología”.

Otro análisis encargado por Sanmartín, e incluido en el mismo libro, llegó desde Alemania, desde el Instituto Minearológico de la Universidad de Hamburgo. El Dr. Dieter Jung dictaminó que: “sólo fue posible determinar clorita y un poco de carbonato (…) las características descritas indican que podría tratarse de calcáreo blando consolidado y muy poroso, aunque fuertemente modificado enseguida”. En el mismo informe se detecto en menor grado: circonio, cuarzo, feldespato alcalino y biotita. Pablo Villarrubia pudo conseguir una copia más amplia del citado análisis del Dr. Jung: “Sanmartín envió una muestra a un veterano de la ufología brasileña y mundial, Walter Bühler, presidente de la Sociedade Brasileira de Estudos de Discos Voadores (con sede en Rio de Janeiro) quien, a su vez, la remitió a Alemania, a Anny Baguhn, del grupo hamburgués de investigación de OVNIs (“DUIS”), con sede en Wiesbaden, la cual lo encaminó al doctor Dieter Jung, del Instituto Mineralógico de la Universidad de Hamburgo.


Libro publicado por Sanmartín relatando su experiencia






El resultado del análisis fue publicado en la revista “UN-UFO Nachrichten. Bühler entregó una traducción del análisis a Sanmartín y así rezaba: “En el microscopio, el mineral presenta estructura porfídica, con una masa básica irregular de granulación finísima. Conseguimos determinar cómo siendo cuarzo, feldespato alcalino y biotita, con seguridad, algunas incrustaciones (macro-cristales de hasta 0,2 mm). La mayoría de los macro-cristales, no obstante, ya fueron eliminados por la atmósfera. Observamos también algunos granos de circonio. En cuanto a la composición de la masa básica, sólo fue posible determinar clorita y un poco de carbonato. No fue posible determinar con seguridad que uno de los componentes, de color entre azul y morado, sea cordierita. (…) Las características descritas (macro y microscópicas) indican que podría tratarse de calcáreo blando consolidado y muy poroso (toba), aunque fuertemente modificado enseguida. No es posible decidir, disponiendo apenas de la muestra que nos fue enviada, si en el material calcáreo se encuentran también entremezclados componentes no magmatógenos”. Villarrubia concluía que; “el análisis, en resumen, parecía señalar una composición cercana a la de las piedras magmáticas o volcánicas. Pero, ¿de dónde? Además, el circonio, un metal muy raro extraído del circón, no había sido encontrado en los otros análisis. Este metal blanco pertenece al mismo grupo del titanio y del hafnio”.

Tras la efímera fama alcanzada por Sanmartín en España, en el otoño de 1956 se traslada a Brasil llevándose consigo la preciada “reliquia marciana”. Y así, con el paso de los años, la leyenda del caso se agrandó perdurando en la memoria colectiva de los aficionados a los OVNIs, como un imborrable icono representativo de toda una generación de pioneros en la investigación ufológica española.




UN ENCUENTRO QUE NUNCA OCURRIO

No obstante, décadas después comenzaron a surgir las primeras dudas… La secretaria de la Sociedad de Amigos de los Visitantes del Espacio BURU, creada por Fernando Sesma, Hilde Menzel, conocedora como pocas del asunto de la “Piedra Marciana” confesó al investigador Javier Sierra la verdadera historia del hallazgo de Sanmartín, en su artículo “Los secretos del caso UMMO” (2001) : “La verdad es otra a la publicada en El Alcàzar. Sanmartín era una persona que no creía en eso de los platillos, ni sabía nada, ni le habían interesado nunca, pero resultó que aquel día había ido a bailar con una chica, se despidió de ella en Moncloa y entonces perdió el conocimiento. Cuando lo recobró estaba sobre el Puente de los Franceses y vio que tenía la piedra en la mano… Años después, Sanmartín marchó a Sao Paulo a trabajar, y allí escribió un libro titulado Embajadores de las Estrellas, donde, siguiendo las indicaciones de Sesma de inventar una historia que diese credibilidad a su relato, contaba la falsa historia del extraterrestre y el platillo”. Hilde Menzel, ante los micrófonos de Dimensión Limite, programa presentado por David Cuevas, afirmó tajantemente que Sesma fue el “autor” intelectual del encuentro extraterrestre.
Según la antigua secretaria de la Sociedad Buru, Fernando Sesma al conocer que la piedra había aparecido de forma misteriosa e inexplicable, después de que el enfermero perdiera el conocimiento cerca del Puente de los Franceses, le dijo a Sanmartín que “tienes que buscarte una historia creíble, porque tal y como te ha ocurrido no lo puedes contar”. Pero la pista de la participación de Sesma en la trama fraudulenta de la Piedra Marciana podemos hallarla en los propios escritos del contactado.
V. Zalbidea y J. Lizar en su libro “OVNI Análisis de un contacto, documentos y mensajes secretos” (1975) incluían una nota de Sesma que delataba claramente que los orígenes de la famosa piedra no eran nada precisos: “llevo estudiando la Piedra de Sanmartín y estudiando a Sanmartín desde hace dos años y cada vez estoy más convencido de que es sincero o al menos , en el peor de los casos de que él mismo ignora el origen de la Piedra y que se interesa tanto por conocerlo como yo”. Más contundente aún si cabe, fue en su libro “Yo, confidente de los Hombres del Espacio” (1965) cuando Sesma asegura, casi confiesa, bajo el delatador titular: “La difícil historia de Sanmartín. ¿Fue entregada la piedra a Sanmartín por un tripulante espacial, como afirmó, tal vez un poco obligado por las circunstancias, o fue un aporte mágico? Mi opinión actual después de tantos años (1965) es que Sanmartín tal vez encontró la piedra y nada más. Esto no quiere decir, sin embargo, que su origen no sea extraterrestre o trascendente”

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Fernando Sesma, sin pretenderlo se vio envuelto en algunos de los fraudes mas importantes de la ufología española.


Estas informaciones fueron ratificadas por el investigador José Juan Montejo, que entrevistó a varios de los participantes de las famosas reuniones de Sesma, comprobando que estos conocían perfectamente que el relato del encuentro con el extraterrestre era un invento, y que probablemente partiera del propio Fernando Sesma para hacer más “creíble” la historia del enfermero y encajarlas en las creencias platillistas de la época. Las lecturas de los contactos de George Adamski, coetáneo de los hechos, pudieron inspirar a Sesma en la descripción del humanoide de cabellos rubios y de bondadoso aspecto.

Ignacio Cabria García en su erudita obra “Entre Ufólogos, Creyentes y Contactados” (1993) denuncia abiertamente las irregularidades del caso del enfermero: “el relato y las características de este encuentro insólito en España, mostraban, no obstante, más que casuales semejanzas con el caso del famoso Adamski que, por si no lo habíamos dicho también había recibió un mensaje con signos indescifrables”. Cabria también se hace eco de las contradicciones de Sanmartín: “cambiaba las versiones a su antojo, hasta llegar a confesar que la noche del suceso no estaba sólo, sino en compañía de una chavala”. Y es que precisamente en su libro “El embajador de las estrellas” (1977), Sanmartín no sólo no se retracta de su primera versión de los hechos, sino que los amplia con mas detalles fantásticos: “Durante varios días, anteriores a este acontecimiento, venía experimentando una extraña sensación. Era como si alguien o alguna cosa, ajena a mi voluntad consciente, estuviera dentro de mí haciéndome concebir ideas desconocidas e inéditas para mí. Había ocasiones en que me parecía ver con la imaginación paisajes maravillosos (…) otras veces eran atrayentes ciudades las que creía percibir; hermosas ciudades de graciosos edificios cupulares, siempre copulares de tonos blancos y dorados que brillaban al sol”. Y así varios días hasta que llegó la famosa madrugada: “Estaba cómodamente sentado en mi casa, leyendo un libro, cuando dichos pensamientos me asaltaron con más fuerza y nitidez que nuca. Durante más de una hora, tal vez, permanecí absorto en la contemplación de aquel mundo maravilloso e ignorado preguntándome intrigado, qué especie de mundo sería aquel. Y de súbito percibí claramente que alguien me llamaba”. Y de nuevo, la imaginación del enfermero “transforma” el famoso dolor de muelas en una suerte de llamada telepática para que acudiera al encuentro con el extraño humanoide.

Pese a que a esas alturas de la trama, ya había confesado a muchos allegados españoles, antes de marchar a Sao Paulo, como encontró la piedra, y a sabiendas que Sesma fue quién le sugirió el encuentro extraterrestre. Sin embargo, en su periplo literario en Sudamérica no dudaba en adornar aún más su experiencia de contacto. Pablo Villarrubia habló con su viuda y ésta le explico los “verdaderos” motivos del viaje de Sanmartín a Sao Paulo: “Casi dos años después del encuentro con el supuesto extraterrestre, Sanmartín decidió marcharse a vivir a Brasil. Él mismo declaró ante la Sociedad de Amigos de Visitantes del Espacio, entidad presidida por Fernando Sesma en Madrid, que “aunque parezca absurdo, tengo absoluta convicción de que en Brasil se producen hechos sensacionales relacionados con los platillos voladores y con los extraterrestres”. Amén, intuía fuertemente que existía una gran base subterránea de OVNIs en la meseta central del país, más concretamente en el norte del misterioso estado de Mato Grosso, donde desapareció en los años 20 el famoso coronel inglés Percy Fawcett, de la Royal Society Geographic de Londres”.
Su viuda Pacita le dijo a Villarrubia que: “Alberto se vino primero. Llegó al puerto de Santos el 2 de noviembre de 1956. Luego fue a Sao Paulo y en menos de un mes, en diciembre, organizó una expedición con tres amigos al Mato Grosso, aunque ellos no creyesen en platillos volantes. Estuvieron navegando por el Río Verde durante casi un mes pero, aparentemente, no localizaron dicha base ni ver OVNIs”…

Pacita también informó a Villarrubia que: “La piedra fue perdiendo su color intenso poco a poco, y se hizo de un tono gris verdoso. Yo llegué a probar el gusto de la piedra, y sabía a sal. A veces, al tocarla, sentía una sensación de tranquilidad. Otras personas que la tocaron me dijeron lo mismo. Se asemejaba a la piedra pómez, no, muy resistente y de apariencia esponjosa. Alberto, al sacar varios fragmentos para análisis, acabó por dejarla muy fina y se partió. Tuvo que pegarla, y las grietas quedaron visibles”. Al parecer una muestra de la piedra fue enviada a Illinois (EE.UU.), al doctor Joseph Allen Hynek.

Pese a los esclarecedores datos, que apuntaban hacía un evidente engaño perpetrado por el enfermero madrileño, algunos investigadores seguían aferrándose a la “prueba material” en poder del enfermero, cualquiera que fuese su origen, para autentificar el episodio de la Piedra Marciana. Como aval de esta supuesta realidad existían los análisis realizados a la roca, que entre otras cosas habían demostrado que su constitución era muy extraña. De hecho era extendido el rumor de que nadie había sido capaz de identificar el origen y composición de aquella enigmática roca… hasta ahora…


  
ENTRE BROMISTAS, CONTACTADOS Y DENTISTAS

A los pocos días de la sensacional noticia de Arcadio Baquero, Don Pedro García Bayon-Campomanes remitió una carta al director donde venía a decir que se habían exagerado sus afirmaciones y que sólo había realizado un examen muy superficial de la piedra. Recordar que las conclusiones del experto citadas en el diario madrileño decían que la piedra era: “un carbonato, probablemente cálcico”. Por su parte el mineralogista brasileño Rui Ribero Franco, en 1969 le había indicado a Sanmartín que la roca podía ser un tipo de cemento. ¿Pero pudo elaborar Alberto Sanmartín la famosa Piedra Marciana?.
Si la historia del supuesto encuentro con el aviador de otro mundo era un fraude confeso y reconocido “entre líneas”, hasta por el propio Sesma, era lógico pensar que el “regalo marciano” podía correr la misma suerte. El investigador José Juan Montejo siguió la pista de la Piedra del Espacio durante años y le llevo hasta el controvertido parapsicólogo José Luis Jordán Peña, el creador del asunto UMMO. Según le confesó en una entrevista a Montejo, cuando Jordán Peña llegó a Madrid, a mediados de los años cincuenta, conoció a un camarero que le dijo que junto al enfermero idearon la fabricación de la piedra utilizando para ello: “cascaras y otros restos de crustáceos, gambas y langostinos”.

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Reunión en la Ballena Alegre. Fernando Sesma en el centro de la imagen.


Este curioso comentario del creador del mito UMMO, según las investigaciones efectuadas por Montejo, coincide con otra historia que conoció por boca de José Fernández, un habitual de las reuniones de la Ballena Alegre en la década de los sesenta. Al parecer, varios amigos que trabajan en el mundo del cine, y que se reunían en el Café la “Sirena Gorda”, y donde participaba también Fernández, gustaban de realizar todo tipo de bromas. Inspirándose en el caso del enfermero, este grupo decidió fabricar una segunda “Piedra del Espacio”. Para ello, cocieron en el horno de un restaurante, restos de cocina, como cascaras de gambas, langostinos y hasta raspas de pescados. El objetivo de la broma era engañar a Fernando Sesma. Aunque la “segunda roca” pudo realizarse con estos materiales, los análisis efectuados sobre la piedra de Sanmartín no coinciden con los elementos utilizados por los amigos de la “Sirena Gorda”. Probablemente la trama de este grupo de bromistas, fue la que conoció Jordán Peña a posteriori y lo confundió con la elaboración de la primera roca, de ahí, probablemente, la más que palpable semejanza de ambas historias. Pero ¿que “ingredientes” pudo utilizar Alberto Sanmartín para conformar su “regalo marciano”?…

Entre los materiales que pudieron ser utilizados para la fabricación de la Piedra del Espacio, el autor del reportaje ha comprobado que el Alginato y el yeso de uso odontológico reúnen muchos de los componentes químicos detectados en los diferentes análisis a los que ha sido sometida la roca. Sobre todo el Alginato, utilizado para realizar vaciados de dentaduras y de propiedades elásticas, destaca por su color violáceo muy similar al tono original de la piedra de Sanmartín. La composición básica, dependiendo de las diferentes presentaciones del Alginato, es la siguiente: “Alginato de potasio (sal sódica), Sulfato de calcio, Sulfato Sódico, Glicol argónico, Oxido de zinc y magnesio, Fluoruro de titanio y potasio, Tierra de diatomeas (polvo de silicato) y Fosfato de sodio”. Por su parte el yeso dental está compuesto por: “Sulfato de Calcio y Cloruro de Calcio”.

También suelen utilizarse retardadores o acelerantes de la mezcla, a conveniencia del facultativo, compuestos de “Cloruro de Sodio” y “Sulfato de Sodio, Floruro Potásico y Titanio” respectivamente. Además, el Alginato es un compuesto extraído de algas marinas, de la Algina, y por tanto su composición al mezclarse con el yeso (para darle rigidez) y otros materiales químicos, pudieron confundir a algunos expertos que indicaban que: “las pruebas llevan a la conclusión paradójica, diametralmente opuesta, referente al origen del material: ser artificial o natural. No puede ser artificial, debido a la uniformidad constante. No puede ser natural, debido a la presencia de alúmina”. La hipótesis del Alginato como colorante parece tener su correspondencia en la roca, ya que con el paso del tiempo, la piedra de sanmartín perdió su coloración y tomo un color “gris verdoso”
También pudo utilizar una mezcla a base de Alginato y cemento dental entre cuyos elementos podemos encontrar los siguientes componentes químicos: “Fosfato de Zinc, Fosfato de cloruro de Magnesio, Fosfato de Aluminio, Fosfato de Cobre, Fosfato de Plata y Silicato o silicofosfato”
Además, curiosamente, otros de los componentes más raros al parecer encontrados en la piedra era el Corindón. Material (con un color peculiar rosado) que utilizan los dentistas para poner a punto sus herramientas, y que se presenta en dos formatos, en polvo o en una piedra para afilar instrumental. Entre los elementos coincidentes entre la Piedra Marciana y los expuestos anteriormente hallamos los siguientes: “Calcio, Magnesio, Corindón, Titanio, Sodio, plata, Sal de Glauber”. De la misma forma coincide con las características apreciadas por los expertos, que señalaban que la Piedra del Espacio era un “tipo de cemento” o “calcáreo blando”

Pero aún hay más elementos sospechosos en la historia. Alberto Sanmartín en la época del incidente era enfermero y decía sufrir intensos dolores de muelas ¿pudo en alguna de las visitas realizadas al dentista observar estos materiales y orquestar, impulsado por su vívida imaginación todo su engaño?. Al mezclar varios tipos de componentes químicos se aseguraba la dificultad que entrañaría a los analistas intentar identificar el material con que se había realizado la piedra. Además como enfermero cabe la posibilidad que, en la mezcla para fabricar la piedra, antes de solidificarse añadiera o espolvoreara todo tipo de elementos químicos procedentes de los laboratorios o almacenes del Sanatorio donde trabajaba. De hecho las personas que vieron la Piedra del Espacio en 1954, comentaban que tenía pequeñas motas amarillas repartidas en toda su superficie. Pero existen más circunstancias curiosas en torno a esta hipótesis, tal y como hizo saber al autor del reportaje el  investigador Pablo Villarrubia, en una ocasión que entrevistó a Hilde Menzel, ésta le había contado que hace años realizaron una copia de la Piedra Marciana y la encargaron precisamente a un dentista, que la fabricó con “un material que ellos emplean para realizar prótesis”…

Alberto Sanmartín había sido, además de enfermero en el Sanatorio “Las Flores”, eventual actor de cine colaborando en algunas películas durante su estancia en Madrid y finalmente agente comercial en Brasil. Pero su gran afición era escribir guiones de cine, obras de teatro, cuentos, poesías y novelas. Quizás de estas inquietudes “literarias” surgió la idea para crear todo el engaño de la piedra grabada. Teniendo en cuenta que los 9 símbolos contenidos en la Piedra Marciana, no han revelado, pese a los estudios realizados sobre los mismos, ningún tipo de contenido o mensaje, destacando sobre todo por su simplicidad.

Fernando Sesma y Alberto Sanmartín fueron imprevistos “cómplices” en la trama fraudulenta de la Piedra del Espacio. Aunque el principal artífice y responsable del engaño fue Alberto Sanmartín con la creación de la roca grabada y ocultándole su fraudulento origen a Sesma. Por su parte, el popular contactado decidió completar la historia del enfermero sugiriéndole que inventara un encuentro extraterrestre en la madrugada madrileña, inspirándose en las experiencias de Adamski, para dar mayor “credibilidad” a su, aparente, desconcertante hallazgo. No obstante, Fernando Sesma, alma cándida como pocas, y cuyo lema era “creérselo todo mientras que no se demuestre lo contrario”, siempre mostró signos de remordimientos de su exagerada “insinuación”, y en sus escritos y comentarios daba evidentes signos que estaba algo arrepentido de ello, aunque, si creyera por otro lado, engañado por Sanmartín, que la piedra era verdadera y tenía un origen sobrenatural.

Sin embargo no deja de ser llamativo, que a sabiendas que muchos participantes de las reuniones de Sesma conocían que el episodio del extraterrestre era falso, Sanmartín, sin pudor alguno, insistiera en ello en su libro, incluso añadiendo mayor cantidad de detalles ficticios. Pero ¿cual pudo ser el germen de todo este entramado?. El investigador José Juan Montejo está convencido que la idea original del enfermero pudo ser buscar publicidad y notoriedad. Aunque quizás los objetivos de Sanmartín se le escaparon de las manos con la irrupción de Sesma y sus acólitos… Lo que si queda meridianamente claro en esta fantástica historia es que, probablemente, si surgió de un dolor de muelas…









 JOSE ANTONIO CARAV@CA

Este artículo fue publicado originalmente en la revista EL OJO CRITICO Nº 76 que dirige el investigador y escritor Manuel Carballal. Descargar aquí...


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